Respuesta a la negativa de la DGA de adquirir la Cartuja de monegros

 Os Monegros

Joaquín Ruiz Gaspar

El paso de los años va deteriorando cada vez más el monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes de Los Monegros. El monasterio, declarado bien de interés cultural, Decreto 60/2002, de 19 de febrero, es Conjunto Histórico-Artístico desde 2002 y presenta un maravilloso conjunto mural pictórico de Fray Manuel Bayeu. 

 En el 2012 fue incluido en la “Lista Roja” del patrimonio español, lista de la asociación “Hispania Nostra” que recoge aquellos elementos del Patrimonio Histórico Español que se encuentren sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.

La ciudadanía ha manifestado su apoyo al monumento, adhiriéndose numerosas asociaciones y apoyos personales al “Manifiesto por la Cartuja”, realizando una romería reivindicativa al monasterio y recogiendo firmas a favor de la conservación del monasterio.

El monasterio ha sido objeto de proposición no de Ley como la núm. 74/98 presentada por los grupos Socialista, Partido Aragonés, Izquierda Unida de Aragón y Mixto, sobre la Cartuja de las Fuentes para su protección y conservación. También fue presentada la proposición no de ley núm. 183/08 por el Partido Popular, actual partido del gobierno. Radio Huesca (03/03/2009) recoge las declaraciones de la diputada autonómica del PP Ana Grande: “el propósito de la iniciativa es forzar al gobierno aragonés a la adopción de medidas urgentes para frenar el deterioro del monasterio y proceder acto seguido a su recuperación, antes de que sea demasiado tarde y los aragoneses perdamos un referente imprescindible de nuestro patrimonio cultural”. Es difícil de entender que ahora el partido en el gobierno rechace el monasterio a un precio muy aceptable y antes, cuando estaba en la oposición, reclamase su titularidad pública y su rehabilitación. Tanpoco es entendible ni comprensible el silencio de los cargos políticos del gobierno vinculados a la comarca de Los Monegros; de su silencio tan sólo podemos entender su negativa a que la DGA adquiera el monasterio.

 

La sociedad ha expresado su deseo que el monasterio pase a titularidad pública, conscientes de la oportunidad histórica que significaba el momento actual. La negativa añade frustración a un territorio inmerso en interminables litigios por su patrimonio emigrado, que observa con estupor que la DGA ni ha entrado en negociaciones. Es claro y simple de entender que el precio que el gobierno debía de condonar era completamente mínimo, por lo que la negativa de la DGA es una tremenda irresponsabilidad. Además, la falta de negociación denota nula voluntad por el patrimonio monegrino y un completo desprecio a la sociedad monegrina.

En relación a la excusa de la rehabilitación es clarificadora la postura de APUDEPA: “Para restaurar la Cartuja no hacen falta 16,5 millones de Euros que ha valorado el departamento de Patrimonio Cultural. Hace falta más profesionalidad, sentido de la economía, sensatez, coordinación y mucho sentido común. Apostar por la sociedad frente a los negocios corruptos.”

Se entiende que con la actual crisis existan prioridades sociales, pero un gobierno responsable con su patrimonio debe de ser consciente de la importancia de preservar y planificar planes técnicos de conservación a largo plazo. Existen fórmulas como la inclusión del monasterio al Plan Director de Monasterios que tiene programado el propio Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) y alternativas a valorar para realizar actuaciones y preservar el cenobio. La negación tan sólo demuestra la completa desconsideración de la DGA a nuestro patrimonio.  

Conservar el patrimonio significa preservar la historia y la cultura de la sociedad, es invertir en construir una sociedad que se asiente en los cimientos de la sabiduría y el conocimiento, en la esencia del ser humano que se expresa con el arte, fácil de sentir y complicado de entender.