Luto oficial en Sariñena por la pérdida de David Wirmark

David Wirmark

Con motivo del fallecimiento de David Wirmark, Hijo Adoptivo de Sariñena, el Ayuntamiento decidía decretar un día de luto oficial. La noticia conmocionaba a la población sariñenense, donde tanto él como su mujer anteriormente fallecida Alicia Bareche eran muy queridos y representan una larga historia unida a la capital monegrina. David conocido en Sariñena como “El sueco” ha sido Embajador de Suecia en Tanzania y México, y en 2011 cedieron al pueblo más de 200 tallas de marfil procedente de África.

Hace tan solo un año, en un emotivo acto, se celebraba el nombramiento del matrimonio Wirmark-Bareche como Hijos Adoptivos de Sariñena; decisión marcada por su papel de embajadores de Los Monegros que han realizado allá donde han ido.

Ella, aunque no nació en la capital monegrina, siempre la ha considerado su ciudad natal ya que familiarmente ha estado muy ligada, su padre ya fue nombrado Hijo Adoptivo de Sariñena. Heredaron la residencia de los padres y así pasaban en Sariñena hasta seis meses al año cuando no estaban en Suecia, país del que procede David.

 

La vida de ambos también ha estado marcada por los múltiples viajes que han realizado por los cargos que ostentaba David antes de jubilarse. Entre 1979 y 1985 fue Embajador de Suecia en Tanzania, donde el matrimonio recopiló poco a poco a través de regalos y adquisiciones toda la colección de piezas que hace tres años quisieron compartir con todos los sariñenenses. Tras su paso por Tanzania, vivieron otros siete años en México como embajadores.

 

Con el paso del tiempo empeoró el estado de salud de Alicia debido a una grave enfermedad y decidieron volver a vivir en Sariñena porque ella deseaba descansar en su lugar de origen.

 

El deseo expreso de ambos, al no tener descendencia, era ceder la colección de tallas y que fuera exhibida en una de las paredes del salón de plenos del Ayuntamiento, en una vitrina de cristal transparente para que cualquiera lo pueda contemplar. Cabe recordar que se trata de 208 tallas de marfil de loxodonta africana, que además de su valor artístico y cultural, suponen un hecho inolvidable por el empeño e ilusión de Alicia Bareche, de que se llevase a efecto la cesión al pueblo de Sariñena.