El templo budista de Panillo celebra la llegada del año del Caballo de Madera

PANILLO

Este domingo, en Dag Shang Kagyu se despedía el Año de la Serpiente Femenina de Agua, y se celebraba la llegada del Año del Caballo de Madera, año 2.141. Al caer, el Losar, en domingo, eran muchas las personas que se acercaban, atraídas por el budismo, por la magia del lugar en el que se enclava el monasterio o, simplemente por curiosidad, para compartir con lamas y monjes esta celebración.

Normalmente, el Año Nuevo, se celebra en febrero, pero, este año, por cuestiones astrológicas, que afectan al calendario lunar, han querido que fuera en el primer fin de semana de marzo. Coincidiendo el Día del Losar con el domingo 2.

Durante los días previos, se desarrollaban oraciones y prácticas que concluían, este domingo, para celebrar la entrada del año nuevo. Como suele ser habitual, en el exterior del templo, se celebraba la ceremonia de la ofrenda del humo blanco y de la harina. Se quemaban, en primer lugar, ramas de pino mojadas, simbolizando, el humo blanco, buenos deseos que el viento esparcía, y para finalizar se lanzaba harina al aire. Después, la ceremonia continuaba en el interior del templo con oraciones y danzas.

Así se daba la bienvenida al año 2.141 del Caballo de Madera, sinónimo de fortaleza, paciencia, dedicación y estabilidad.

Hace más de 25 años, que los lamas llegaron a Panillo y de este centro ribagorzano dependen otros 10 ubicados en otras ciudades españolas. Se ubica en un espacio de 125 hectáreas que albergan el templo, una escuela de cultura tibetana, varia estupas, que simbolizan la mente iluminada de Buda y otras instalaciones.

En España, hay 85.000 personas practicante del budismo, y se estima que los simpatizantes son más de 250.000, lo cual ha permitido que el budismo sea reconocido como religión oficial en España.

En la actualidad, en el monasterio Dag Shang Kagyu viven cinco lamas, varios monjes y quienes, desde noviembre, se encuentran en el retiro de tres años.

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