CHA quiere una mejor señalización de los lugares de interés turístico más destacados

El Gobierno de Aragón envió el pasado mes de diciembre una petición al Ministerio de Fomento para señalizar 8 lugares de interés turístico del Alto Aragón: la ciudad de Huesca como destino cultural, joyas románicas como el Castillo de Loarre, las iglesias del Serrablo o Roda de Isábena; enclaves naturales como los Mallos de Riglos, los valles de Pineta, de Chistau y de Aragón (incluido Canfranc); o el centro de ocio del Parque Faunístico de Lacuniacha. CHA quiere preguntar al Gobierno Central sobre si se va a realizar o no la citada señalización.

Ante la falta de contestación por parte del Ministerio de Fomento, desde esta formación política han solicitado al diputado Chesús Yuste, que registre dos preguntas: ¿Cuándo va a contestar Fomento al Gobierno de Aragón en relación con la señalización turística? ¿La respuesta va a ser afirmativa para posibilitar la instalación de esta señalización?

Para José Ramón Ceresuela, Secretario Territorial de CHA, “la necesidad de incrementar la señalización turística es palpable, empezando en la A-22 y A-23 a su paso por el entorno de la ciudad de Huesca, que no informa de ninguno de sus atractivos pese a circular más de 12.000 vehículos diarios por estos tramos, y siguiendo por carreteras como la N-260 o la N-230 donde la señalización es claramente insuficiente como hemos denunciado en numerosas ocasiones”.

“Cuando el sector turístico tiene cada vez más importancia en la economía del Alto Aragón, es necesario que los miles de coches que circulan a diario por estas carreteras del Estado, ubiquen bien los numerosos atractivos que circundan estas vías, lo contrario es perder oportunidades de captar visitantes, algo que no podemos permitirnos”, afirma Ceresuela.

Para Ceresuela, “resulta chocante que en la A-23 se señalice el aeropuerto Huesca-Pirineos, sin vuelos comerciales, o la urbanización privada Parque de Guara en Arascués, y en cambio no haya señalización turística del castillo de Loarre, candidato a convertirse en Patrimonio de la Humanidad, ni de la Iglesia de San Pedro el Viejo o la Catedral de Huesca, sin duda paradojas fruto de la dejadez de los responsables políticos locales”.