Comenzó la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza

Los católicos comenzaron este miércoles a vivir el tiempo de liturgia que invita a preparar la Pascua, con cinco semanas de Cuaresma, que finalizará el Domingo de Resurrección, 20 de abril. Ésta se inicia con la celebración del Miércoles de Ceniza. Ayer, en todas las misas, tras la lectura del Evangelio, se impuso la ceniza en la cabeza de los fieles, como signo de cambio. En Huesca se celebró, un año más, la imposición de la Ceniza Cofrade. Fue con una Eucaristía, a las 8 de la tarde, en la Catedral de Huesca, presidida por el Obispo Julián Ruiz. En dicha misa participaron miembros de todas las Cofradías de Huesca, con personas de todas las edades, incluso jóvenes y niños cofrades, que tomaron parte en las lecturas, moniciones y ofrendas.

La frase “Polvo eres y en polvo te convertirás”, que se pronuncia al depositar la ceniza sobre la cabeza de los fieles, ha ido cambiando a favor de “Convertíos y creed en el Evangelio”. Este gesto tiene varios significados: la ceniza evoca la destrucción por el fuego o por la descomposición, la muerte. Evoca también el pecado, con la necesidad de misericordia y perdón. Y recuerda finalmente el fuego que quema y purifica, permitiendo que, después, crezca semilla nueva. De ahí la invitación a andar por otro camino y creer en el Evangelio.

Para que, al final de la Cuaresma llegue la resurrección, los cristianos deben ir muriendo a cosas que no les dejan vivir. Para ello se servirán del ayuno, la oración y la limosna. El ayuno como dominio sobre las cosas; la oración, como esfuerzo de llevar la vida a Dios y Dios a la vida; y finalmente, la limosna, como forma de descubrir el sentido del compartir.