Desarticulada una red de fabricación y venta de bolsos de lujo falsos

Agentes de la Policía Nacional desarticulaban una red dedicada a la fabricación de imitaciones de bolsos y otros accesorios de lujo que eran vendidos en showrooms a 400€ la unidad. Entre los arrestados se encuentran los dos líderes de la organización, que coordinaban toda la actividad delictiva en España, operaban en Huesca entre otras ciudades, y disponían de la infraestructura necesaria para la obtención de la materia prima, confección, en un taller en el que trabajaban ciudadanos españoles explotados laboralmente, distribución y venta de las falsificaciones. Fabricaban copias de gran calidad de las firmas más prestigiosas y las exponían en showrooms de lujo a los que accedían clientes de alto poder adquisitivo previa cita, con la máxima discreción y atención personalizada. Durante el dispositivo los policías se han incautado de más de 2.000 objetos falsificados, en su mayoría bolsos, carteras y prendas de vestir.

La investigación comenzó tras la denuncia realizada por el representante de una conocida firma de productos de marroquinería. El denunciante manifestó que una mujer, en concreto una profesora de universidad, vendía bolsos que vulneraban los derechos de propiedad industrial de su marca. Las primeras pesquisas permitieron confirmar que esta persona se integraba, como vendedora al por menor, en una organización delictiva dedicada a la fabricación y venta fraudulenta de este tipo de productos.

Avanzando en la investigación, los agentes pudieron constatar que tras las falsificaciones había todo un entramado con presencia en gran parte de España y con la infraestructura necesaria para adquirir la materia prima, confeccionar las falsificaciones, distribuirlas y ponerlas a la venta. Los clientes de la organización eran personas con alto poder adquisitivo, a los que atendían de forma individualizada en showrooms de lujo. En estos lugares exponían, previa cita, un amplio catálogo con muestrarios y probadores, en los que los clientes contaban con la máxima discreción y con las comodidades propias de las tiendas más exclusivas. Los bolsos tenían un precio de entre 200 y 400 euros y contaban incluso con un certificado de autentificación.

En contraste con el ambiente de lujo en el que cerraban sus ventas a los clientes, las condiciones laborales de los trabajadores encargados de confeccionar los productos falsos eran de explotación. Los empleados, algunos de edad avanzada, desarrollaban su actividad durante largas jornadas escasamente remuneradas y en locales que no contaban con las condiciones adecuadas. Además de los ilícitos penales descubiertos, la contratación irregular de estas personas generaba la apertura de expedientes sancionadores por parte de la Tesorería General de la Seguridad Social.

Entre los 22 arrestados se encuentran los dos máximos responsables de la organización. Uno de estos líderes contaba con un taller de confección propio, mientras el otro gestionaba varios talleres donde también se fabricaban los productos falsificados. Ambos contaban con una importante red de intermediarios y clientes finales, así como los suficientes contactos como para hacerse con todos los materiales necesarios: telas, cuero, pantógrafos, planchas, transfer con logos de las marcas que falsificaban, etc. Algunos de estos objetos, especialmente los relacionados con la fornitura, eran importados de China. Además, todos los talleres contaban con maquinaria industrial para el tratamiento de la piel y el corte según patronaje, entre otros elementos.

Durante la operación se arrestaba a 14 personas en la Comunidad Valenciana, dos en la provincia de Barcelona, uno en A Coruña (Ferrol), otro en Huesca ciudad, dos en la provincia de Cádiz, uno en Tenerife y dos más en Madrid (Leganés). Además, durante los registros efectuados, los agentes se incautaban de maquinaria industrial para la confección, 66 pantógrafos y planchas de grabado, 381 bolsos falsificados, 451 carteras falsas, 1.131 prendas textiles de imitación, 300 certificados de autentificación falsificados, 1.250 euros en efectivo, y cientos de patrones de bolsos de diseño, entre otros.

Durante 2013, los agentes especializados en delitos contra la propiedad industrial e intelectual de la Brigada Central de Delincuencia Especializada de la UDEV Central, adscrita a la Comisaría General de Policía Judicial, realizaban 307 investigaciones vinculadas a delitos de falsificaciones y piratería. En total se detenía a 924 personas, 726 por delitos contra la propiedad industrial y 206 por hechos contra la propiedad intelectual. Los agentes intervinieron 4.350.983 efectos falsificados, como prendas textiles (504.303); juguetes o artículos infantiles (301.433); joyería o bisutería (131.906); calzado (39.831); perfumes (3.408); artículos de fútbol (20.586) o CDs y Vds. (124.714), entre otros artículos.

La operación era realizada por agentes de la UDEV Central y la UIT (Comisaría General de Policía Judicial), las Brigadas Provinciales de Policía Judicial de Valencia, Alicante, Castellón, Barcelona, Madrid, Huesca, Tenerife y Cádiz; y la Comisaría de Ferrol (A Coruña), en colaboración con la Tesorería General de la Seguridad Social.