El proyecto "...que te quiero verde" de La Puebla de Fantova sigue dando pasos

Este fin de semana, el proyecto de agricultura de montaña y economía sostenible, que se desarrolla en el núcleo ribagorzano de La Puebla de Fantova, “…que te quiero verde” da un paso más con la fiesta “operación montaje invernadero”. Tras preparar y abonar el terreno de la finca, en la que se va a cultivar tomate rosa de montaña, llega ahora la colocación del toldo que protegerá el cultivo de las heladas de la primavera y el granizo de verano.

Se han programado distintas actividades durante el fin de semana que arrancará el sábado, a las 9, con el montaje del invernadero, que se espera esté finalizado antes de las 15 horas, con un parón para almorzar migas de pastor.

A las 15 horas, en “Las Escuelas” tendrá lugar una comida en la que se podrán degustar los postres elaborados por los vecinos. Por la tarde, espectáculo con el grupo Adeshora Teatro y, a partir de las 21 horas, cena.

El domingo, desayuno colectivo en la casa de la cultura, para intercambiar impresiones, visita guiada a las 10.30 por La Puebla de Fantova con Lola Gracia, directora del corto “Cosetas d’adentro, y, a las 12, visita guiada al castillo con Jorge Mur, técnico de cultura del Ayuntamiento de Graus y director de Espacio Pirineos.

“…Que te quiero verde” es un proyecto que surge con la idea de fomentar la agricultura ecológica y sostenible y, en el caso de La Puebla de Fantova, arranca con el tomate rosa de montaña porque es uno de los cultivos más populares de la zona. Se trata de un tomate de buen tamaño, de piel fina y sabor intenso que cultivan algunos agricultores del territorio.

Su puesta en marcha ha sido posible gracias a unos cien mecenas de Aragón, Cataluña, Madrid, País Vasco y Holanda, que han aportado cinco mil euros, para impulsar este tipo de agricultura.

El cultivo se realizará en una finca cedida por unos vecinos, otros vecinos aportarán la mano de obra y serán los agricultores de la zona los que vigilen la producción que será limitada y destinada a consumidores de cultivos ecológicos de alta calidad.

No se descarta que el tomate rosa de montaña sea sólo el primer producto de una cesta que con el tiempo podría incorporar otros cultivos.