Aplazada una semana la marcha en familia en favor de la perra Esperanza

La marcha en familia organizada por “El arca de Santi” de Monzón para este domingo, 30 de marzo, en memoria de Esperanza, la perra a la tuvieron que amputar una pata como consecuencia de las penurias por las que pasó después de que su dueño la castigara atándola a una vaya, se aplaza finalmente al próximo 6 de abril. El motivo: la alta probabilidad de lluvia prevista para este domingo.

“El arca de Santi”, en colaboración con la iniciativa pública y privada, había organizado la marcha a beneficio de este can. Sin embargo, días después de anunciar la actividad, Esperanza no resistía el postoperatorio y acababa muriendo. Pese a ello, decidieron continuar realizando la caminata, aunque ahora, será en su memoria. Como estaba previsto, el dinero recaudado se destinará a costear la operación de la perra. La andada se realizará, finalmente, el 6 de abril, domingo, y está abierta a personas de todas las edades, a las que se permite ir acompañadas de sus mascotas.

La jornada, denominada “Camina por Esperanza”, comenzará a las 9.30h con el encuentro de todos los participantes en el Parque de Los Sotos. Antes de emprender la marcha, se repartirá chocolate, así como pañoletas a los “peludetes” que participen en la caminata. El recorrido es de unos 3 kilómetros (ida y vuelta).

El almuerzo se realizará junto al centro de interpretación La Pinzana, que abastecerá de agua a los animales y permitirá el acceso a los baños. El almuerzo consistirá en un bocadillo de tortilla de patata, botellín de agua y pieza de fruta. Ya de regreso, en el Parque de Los Sotos, los más pequeños podrán disfrutar de un buen rato en los hinchables gratuitos instalados para la ocasión.

El simbólico precio del ticket (un euro para niños y 3€ para adultos) es para poder pagar el coste de la operación que fue necesaria para amputar la pata de Esperanza, ya que el muñón que tenía, rozaba el suelo al caminar y le sangra constantemente, por lo que resultaba imprescindible operar.

El grupo de voluntarios de rescate de “El arca de Santi” ha estado dos años intentado que la podenca entrara en la jaula preparada para coger perros abandonados, pero su inteligencia era tal que se las ingeniaba para entrar a coger la comida que le ponían y no quedar atrapada dentro. Según informan desde el arca, han sido más de dos años de sufrimiento para ella por los campos cercanos a la protectora, pasando frío y hambre desde el día que su ¿“dueño”? decidió castigarla por su error.

Esperanza era utilizada como perra de caza hasta el día en que, en vez de entregar a su dueño el conejo que éste había matado, ella, que tenía hambre, se lo comió. Su dueño, como castigo, la ató a una valla y la perra no dejó de forcejear ni un segundo, con la esperanza de escapar del castigo. Peleó tanto que ella misma se amputó la pata dejando un muñón a una altura muy poco recomendable.