Las depuradoras y el uso razonable del agua, protagonistas en Hoy por Hoy

Con motivo de la celebración, este sábado, del Día Mundial del Agua, el programa Hoy por Hoy Altoaragón dedicaba sus primeros minutos a hablar de la importancia de este elemento. Lo hacía con el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Modesto Lobón, y Alfredo Cajal, director del Instituto Aragonés del Agua quienes se encontraban en Benasque visitando las obras realizadas tras la riada del pasado mes de junio. Las depuradoras o el uso razonable del agua, además de su visita, eran algunos de los temas que se trataban.

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Los dos actuales Planes de Depuración (el Especial y el Pirineos) eran protagonistas. Del primero, Cajal informaba que las obras en las tres zonas pendientes empezarán en breve mientras que en el caso del Plan Pirineos se espera la respuesta del Banco Europeo de Inversión para seguir adelante.

Aprovechaba para remarcar la importancia de depurar las aguas, una responsabilidad moral, decía, que debe salir del esfuerzo de todos. Insistía en el que el único objetivo del canon de saneamiento es invertir en la prevención de la contaminación y que, por muchas voces discordantes que pueda haber, hasta ahora, todos los trámites realizados han contado con el visto bueno de las autoridades competentes.

E insistía en la necesidad de hacer un uso responsable del agua para no comprometer las reservas de agua hídrica del planeta de las que el agua dulce solo supone un 2%.

Por su parte, el consejero Lobón resaltaba el gran desafía que es para su departamento seguir trabajando en la concienciación de la población sobre el uso racional del agua. También daba a conocer su opinión sobre la adjudicación de las obras del embalse de Almudévar a Sacyr – explicaba que era una buena muestra del compromiso por seguir adelante con el Pacto del Agua y añadía no tener ningún problema con la empresa que lo realizará – y las cifras que daba a conocer el consejero catalán de Agricultura sobre el agua que debería llegar al Delta del Ebro. Sobre ello, Lobón explicaba que no tenían ningún tipo de lógica.