Equo Aragón denuncia que el modelo de depuración y saneamiento actual es una privatización encubierta

En el Día Mundial de Agua, EQUO Aragón recuerda que la Directiva Marco del Agua del Parlamento Europeo, establece un hito para el saneamiento y depuración de aguas residuales: el año 2015. En ese momento, las poblaciones de más de 2.000 habitantes (equivalentes) deberán estar depurando sus aguas residuales.

Desde esta formación se recuerda que ”el Gobierno de Aragón es quien tiene las competencias en esta materia y es responsabilidad suya dar cumplimiento a este compromiso para con la Unión Europea. En concreto, es el Instituto Aragonés del Agua quien ha elegido qué modelo de depuración y de financiación aplicar.”

También se señala que “el régimen concesional, que desde hace casi una década se aplica en Aragón para cumplir con este compromiso europeo de mejora de la calidad de nuestros ríos, ha consistido exclusivamente en regalar obra publica. Un régimen en el que los ayuntamientos, los principales paganos de la obra y de su explotación, no han podido ni participar, ni mucho menos decidir sobre su modelo de depuración.”

Para EQUO Aragón, el desarrollo del plan está demostrando ser un sonoro fracaso, si lo evaluamos con criterios de gestión pública: no cumple con los plazos establecidos, la información sobre su balance de ingresos y gastos es inaccesible, no sabemos si está funcionando bien porque no disponemos de indicadores ambientales y por supuesto, no existe espacio para la participación ciudadana.

“Sin embargo, si lo medimos como gasto público derivado hacia empresas privadas, resulta ser un gran éxito: a pesar de que las depuradoras no están funcionando y en muchos casos, ni siquiera construidas, los habitantes del municipio de turno tienen que pagar el canon de saneamiento, a las arcas de las concesionarias por un servicio que no están ofreciendo.”