Lanaja quiere impulsar la modernización de sus 3.700 hectáreas

Un centenar de personas se daban cita en la jornada informativa sobre concentración parcelaria y modernización del regadío celebrada en Lanaja. Convocada por la Comunidad de Regantes najina (con Marian Collado como presidenta) con el apoyo del Ayuntamiento (cuyo alcalde es Armando Borraz) y empresas locales, tenían lugar tres conferencias y una mesa redonda con destacados ponentes para dar respuesta a las inquietudes que surgen en estos procesos calificados durante la jornada como “complejos”, pero siempre “satisfactorios”.

A lo largo de la tarde varias cuestiones se ponían sobre la mesa: la modernización sin concentración parcelaria es un atraso, la idea del interés común que debe primar, y que la gestión colectiva del agua es uno de los grandes avances y retos. En este último tema hacía especial hincapié Joaquín Olona, Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y el País Vasco, quien también cuestionaba que la modernización del regadío deba basarse en el ahorro del agua, durante su ponencia magistral “Modernización de regadíos y gobernanza del agua en la cuenca del Ebro”.

El que fuera presidente de la Comunidad de Regantes de Almudévar durante el desarrollo de estas fases, Joaquín Labarta, tomaba la palabra para contar la experiencia y asegurar que “merece la pena”. Animaba a los presentes a “perder el miedo” y a visitar y comparar el desarrollo e inversiones que se han llevado a cabo en poblaciones como la suya. Aseguraba que los rendimientos de la producción crecen considerablemente con la modernización, que se ahorra agua (que es una de las directrices que llega de Europa) y que se incrementa la calidad de vida del agricultor.

Más técnicamente Jesús Verde, subdirector de Desarrollo Rural del Servicio Provincial de Agricultura de Huesca y Jorge Badules, técnico de la DGA, que lleva el expediente de Lanaja, hablaban de oportunidad de la concentración parcelaria de Lanaja, siempre enfocada a la modernización de regadío. Es un proceso largo que entraña dificultades porque puede haber recursos y alegaciones (mínimo aseguraban que entre dos y tres años), debe cumplir unos trámites de exposición al público, etc., sin embargo concluían que “nadie quiere volver atrás”. Las firmas que presentó la Comunidad de Lanaja fueron del 51% en el caso de los propietarios y el 70% de la superficie. “Es correcto, pero hay que seguir trabajando”, señalaban.

En la mesa redonda Luis Marruedo, director general de Desarrollo Rural, intervenía para explicar fundamentalmente los requisitos y tipos de ayudas a través de SEIASA y SARGA, para acogerse a la financiación en el Programa de Desarrollo Rural en el nuevo marco europeo de 2014 a 2020. Animaba a los asistentes a la inversión y también destacaba el apoyo económico a través de cofinanciaciones de parte de la administración.

César Trillo, presidente de la Comunidad General de Regantes de Riegos del Alto Aragón, a la que pertenece la de Lanaja, explicaba los sistemas de modernización y la financiación que necesita para salir adelante. Aseguraba que a través de SEIASA es más problemático por los condicionantes, pero quería dejarles claro a los presentes que financiación hay. Asimismo aludía a los altos costes energéticos que conlleva el regadío y nombraba la necesidad de clasificar sectores hidráulicos en unión para abaratar los costes.

Por último José Fernando Luna, presidente de ASAJA Huesca y José Manuel Penella, secretario general de UAGA, estaban presentes para visibilizar el apoyo de las organizaciones profesionales agrarias mayoritarias a la modernización de Lanaja. Luna reflexionaba también sobre la necesidad de trasladar a la sociedad que la agricultura y la ganadería son sectores estratégicos, encargados de la producción de alimentos, que habrá que duplicar en el mundo próximamente. Y Penella incidía en la cuestión de “hacer piña” entre todos los regantes, a los que animaba de forma metafórica a subirse al próximo tren y en definitiva a “adaptar la agricultura al siglo XXI gracias a la modernización del regadío”.