Manuel Rodríguez Chesa: “La aprobación de la Ley ha supuesto el renacer de las Cámaras”

Tras tres años de inestabilidad el Congreso de los Diputados daba luz verde esta semana a la Ley de Cámaras. Un texto que garantiza su continuidad y reconoce el importante papel que desempeñan en la prestación de servicios a pequeñas y medianas empresas. La internacionalización, competitividad, arbitraje y mediación y formación profesional dual son los ejes estratégicos sobre los que se fundamenta su trabajo.  Funciones público-administrativas que, de alguna manera, ya venía prestando la Cámara de Comercio e Industria de Huesca, cuyo futuro era una incertidumbre. La Ley reconoce la pertenencia de todas las empresas a las Cámaras, sin ninguna obligación económica, y mantiene su naturaleza de corporaciones de derecho público, necesarias para el desarrollo económico y la creación de empleo.   El presidente de la Cámara de Huesca, Manuel Rodríguez Chesa, admite respirar tranquilo tras varios años en los que, a pesar de las vicisitudes, no se ha dejado de prestar servicio a las empresas de la provincia. Y es que, defiende Rodríguez Chesa, “las empresas necesitan una estructura fuerte que les acompañe en su gestión”. Todavía queda en el aire el tema de la financiación que estará marcado por el cobro de servicios que se generen y el desarrollo de las competencias de función pública que deberán negociar las Cámaras con las propias administraciones. Las aportaciones que deseen realizar las propias empresas también será otro punto clave.   A partir de ahora la Comunidad Autónoma tiene de plazo hasta enero de 2015 para adecuar su normativa a la nueva Ley de Cámaras.