Piden 3 años de cárcel para un policía de Huesca por abusos sexuales a la mujer que tutelaba

El fiscal de Huesca pide 3 años de prisión para un policía de Huesca como presunto autor de un delito continuado de abusos sexuales a una mujer víctima de malos tratos y de cuya tutela se encargaba el agente. El fiscal pide además una orden de alejamiento durante 5 años y una indemnización de 5.000 euros.

Los hechos se iniciaron en septiembre de 2009 y al parecer continuaron, de forma ocasional, hasta abril de 2010, momento en el que la mujer, de origen africano, decidió denunciar lo sucedido.

Según se relata en el escrito provisional de acusación, el primer incidente se produjo cuando el acusado se ofreció a llevarla a un supermercado a las afueras de la capital altoaragonesa con la "excusa" de hablar de cuestiones referidas a su tutela. Lugar en el que el agente habría propuesto a la mujer mantener relaciones sexuales. Tras haberle tocado en la zona del pecho le pidió disculpas "por si la había molestado".

Tres meses después, en diciembre de ese mismo año, el acusado telefoneó en varias ocasiones a la mujer y la citó para hablar de asuntos de trabajo. En una de esas veces, el policía recogió a la denunciante y la llevó a los alrededores de la Ermita de San Jorge, a las afueras de Huesca, donde tras proponerle de nuevo relaciones intentó tocar y abrazar sin éxito a la mujer, que se resistió a ello.

Ya a comienzos de 2010, el acusado esperó a que la mujer dejara a su hijo en una guardería y se ofreció a acompañarla a una cita médica que tenía programada. Según el fiscal, en lugar de trasladarla al médico, el agente llevó a la mujer hasta una calle cercana y la abrazó y le tocó los muslos antes de que esta pudiera salir del coche y huir.

Entre los meses de marzo y abril, el acusado realizó al menos 18 llamadas a la mujer para tratar de quedar con ella y hablar.

Una noche a finales del mes de abril el policía llamó una vez más a la mujer, que había pasado a vivir de una casa de acogida a un piso, y le pidió permiso para ir a visitarla. La acusación señala que la mujer se negó a verle en ese momento pero le ofreció la posibilidad de hacerlo cuando se encontrara acompañada de unas amigas, a lo que el policía se negó. Parece ser que el policía dejó de llamar a la mujer desde ese momento.