En breve se adjudicará la restauración de la techumbre policromada del Salón del Tanto Monta

El Instituto de Patrimonio Cultural de España está ultimando los trámites para adjudicar las obras de restauración del alfarje del Salón del Tanto Monta de la Catedral de Huesca. Es de esperar que esa adjudicación se produzca en breves fechas, por lo que los trabajos podrían empezar en un corto plazo de tiempo. Hay que recordar que los Presupuestos Generales del Estado para 2014 recogían una partida de 300.000 euros en el Ministerio de Cultura para esta restauración.

Los trabajos se presupuestaron en su día en 711.000 euros, por lo que se destinará dinero en varias anualidades, al tener prevista una duración de unos dos años.

A este nuevo concurso tan sólo podían concursar las mismas empresas que lo hicieron la primera vez, incluida la empresa que había sido excluida, por haber realizado un estudio sobre la techumbre. La obra ha sufrido un importante retraso debido a problemas judiciales, que se complicaron con el concurso para la licitación de la obra, y que llevaron a anular todo el proceso y a tener que empezarlo de cero.

El Ministerio de Cultura y la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón eran los encargados de la restauración del Salón del Tanto Monta. Hace unos años ya, el Gobierno aragonés se ocupó de sanear las humedades de las paredes de este espacio, además de mejorar la calefacción y la iluminación. Ahora tan sólo queda la restauración de la techumbre, un elemento mudéjar importantísimo del siglo XV, y que con sus inscripciones es el que da el nombre al Salón.

Hay que recordar que, en la adjudicación inicial de estas obras, se excluyó del proceso a la empresa ARTYCO, S.L., porque se consideraba que jugaba con ventaja al haber sido la empresa que realizó en 2008 el “Estudio del alfarje policromado del Palacio Episcopal de Huesca”. La obra se adjudicó a In Situ, Conservación y Restauración S.L.. Fue entonces cuando ARTYCO presentó un recurso y la sentencia rechazó la exclusión y acordó que ese estudio debía ponerse a disposición de todas las empresas que concurrieran al concurso, para que todas jugaran con la misma ventaja.