Gobierno de Aragón presenta el estado de salud de la economía aragonesa, que consideran "bueno"

El compromiso de salvaguardar la calidad de los servicios públicos y la apuesta por dinamizar la economía aragonesa a través del Plan Impulso son los principales motivos por los que el Gobierno de Aragón ha superado en 81 millones de euros (en torno al 0,25 del PIB) el objetivo de déficit de 2013. Así lo ha explicado el consejero de Hacienda y Administración Pública, José Luis Saz, que ha comparecido a petición propia en la Comisión de Hacienda, Presupuestos y Administración Pública de las Cortes de Aragón.

El consejero ha señalado que el Ejecutivo autónomo sigue considerando la estabilidad presupuestaria como un objetivo fundamental, y para ello elaborará un Plan económico-financiero que “evitará que el desajuste se repita y se consolide en el ejercicio 2014” y permitirá volver a la senda de la consolidación fiscal, “que este Gobierno inició en 2012 al cumplir el objetivo de déficit por primera vez en Aragón”, ha recordado Saz.

También ha destacado el consejero que “la ejecución presupuestaria de 2013 ha sido magnífica, con un 97% de ejecución en el capítulo de ingresos y del 94,6 en gasto, casi seis puntos superior a la del año anterior”.

José Luis Saz ha reconocido que “el dato del déficit no se ha conseguido cumplir” y que trabajará para corregirlo, pero ha recordado que otros indicadores siguen demostrando que “la situación económica de Aragón es mejor que la de la mayoría de Comunidades”, y ha iniciado la recuperación con “mejores indicadores objetivos que la media española, por lo que Aragón saldrá antes de la crisis que otras Comunidades”. Por ejemplo, se ha referido a los datos de paro conocidos esta misma mañana, según los cuales Aragón ha registrado la mayor reducción interanual desde 2009. El mes de marzo ha cerrado con 7.993 desempleados menos que hace un año y el paro ha bajado en las tres provincias aragonesas y en los sectores de industria, construcción y servicios.

Además, la evolución del PIB en Aragón comenzó a dibujar una senda ascendente en 2013, que le llevó en el último trimestre de 2013 a alcanzar un crecimiento interanual positivo, algo que no ocurría desde hacía dos años y que convierte a Aragón en la sexta Comunidad Autónoma con mejor evolución en 2013. En concreto, el PIB real de Aragón anotó un crecimiento interanual positivo del 0,2% en el cuarto trimestre de 2013, frente a la caída anotada en el conjunto de España (-0,2% interanual). En cuanto al PIB per cápita de Aragón, en 2013 se situó en 24.446 euros, un 11% por encima de la media de España (22.279 euros), ocupando Aragón el sexto puesto en el ranking de CCAA

Desde la perspectiva de la demanda, destaca especialmente el crecimiento de la inversión en bienes de equipo y maquinaria (12,3% interanual), lo que refleja que las perspectivas de las empresas están mejorando y, por tanto, anticipa un mayor ritmo de actividad para los próximos periodos

El consejero ha relacionado estos datos con la política económica del Gobierno de Aragón, que ha priorizado la dinamización del tejido productivo y la generación de empleo. A ello ha contribuido notablemente el Plan Impulso, que ha creado 4.000 puestos de trabajo directos y otros 4.000 indirectos. Cabe recordar que la Comunidad aragonesa ha sido la única que invirtió en 2013 en un plan de estas características, lo que ha supuesto un coste presupuestario añadido, pero ha tenido un impacto muy positivo en la economía aragonesa.

El consejero de Hacienda ha asegurado también que Aragón seguirá sin recurrir al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), puesto que la Comunidad cuenta con una sólida situación financiera que le ha permitido financiarse en los mercados en condiciones ventajosas. De hecho, Aragón ha sido la primera Comunidad Autónoma que ha colocado en los mercados toda su deuda autorizada para 2014, por lo que prácticamente tiene cubiertas sus necesidades de financiación para el presente ejercicio. Y lo ha hecho con el coste financiero más bajo de los últimos años, lo que demuestra la confianza de los inversores nacionales y extranjeros, y de las entidades financieras.

La buena salud financiera de Aragón la corroboró el pasado mes de diciembre la agencia Standard&Poors, que en su última revisión mejoró el rating de Aragón de negativo a estable.

Cabe destacar también el proceso de desaceleración de la deuda pública que viene desarrollando el Ejecutivo autónomo desde el comienzo de la legislatura. En concreto, este objetivo se está logrando mediante una rigurosa política de control del endeudamiento y la adecuada estructuración de la deuda.

Al finalizar el ejercicio 2013, la deuda de la Comunidad Autónoma de Aragón representa el 16,6 % del PIB aragonés, según los datos del Banco de España. Aragón mantiene una posición considerablemente mejor que la del conjunto de las Comunidades Autónomas, que cuya deuda asciende al 20,2 % del PIB. Además, a efectos de contabilidad para el Consejo de Política Fiscal y Financiera, la cifra es menor, puesto que no se computa el convenio con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) ni la adhesión al Plan de Pago a Proveedores, operaciones que han tenido una influencia muy positiva para la capacidad financiera de las pymes aragonesas.

El saldo presupuestario de 2013, que por primera vez ha sido positivo, se ha visto afectado por los ajustes extrapresupuestarios del mes de diciembre, hasta alcanzar un desfase de 81 millones de euros (0,25% del PIB). Este saldo extrapesupuestario corresponde en su mayoría a gasto de Sanidad, ya que el Gobierno de Aragón ha priorizado la calidad de la atención sanitaria. Así, el desvío en el gasto se ha producido por el compromiso con los servicios públicos, y en ningún caso por otro tipo de gastos superfluos. De hecho, el Plan de Racionalización del Gasto Corriente impulsado al comienzo de la legislatura está produciendo ahorros muy significativos por encima de las previsiones iniciales, de hasta 40 millones anuales.

El Gobierno de Aragón acometerá el Plan económico-financiero de reequilibrio, cuyos ajustes presupuestarios no requerirán de un volumen excesivo, puesto que buena parte del desfase es de tipo coyuntural y no estructural. El déficit estructural se refiere a los gastos que se repiten cada año de forma recurrente, y sobre los que por tanto hay que actuar para realizar el ajuste. Al contrario, no será necesario actuar en gastos que fueron coyunturales de 2013, como el Plan Impulso, la recaudación incierta o el mes extra de farmacia.

El primer paso es conocer con exactitud cuál es el déficit estructural de Aragón, que determinará la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) en el informe que va a elaborar durante el mes de abril. En cualquier caso, el consejero Saz ha adelantado que los ajustes no afectarán al gasto social para garantizar la calidad de los servicios públicos.

Paralelamente, Saz ha recordado que los servicios jurídicos del Gobierno de Aragón preparan un recurso contencioso-administrativo por los datos de déficit que el Ministerio de Hacienda atribuye a Aragón, que alcanzan los 254 millones por encima del límite. Unos ajustes de contabilidad nacional “demoledores” que han tenido este año “un efecto pernicioso”, según ha valorado el consejero.

Mediante este recurso, el Ejecutivo autónomo planteará su discrepancia hacia la omisión, en el capítulo de ingresos, de 96 millones de euros por la denominada ‘recaudación incierta’. Esto es, ingresos reconocidos y certificados en 2013 que están pendientes de recaudarse de manera efectiva en 2014. El Ministerio se ciñe para ello al ‘criterio de caja’, interpretando la normativa de Eurostat que indica que no deben computarse los ingresos cuya recaudación esté en duda. Sin embargo, el Gobierno de Aragón considera que, para la correcta interpretación de las normas de Eurostat, sí tienen que contabilizarse los ingresos que cuentan con los correspondientes avales y garantías de pago, que son la inmensa mayoría en este caso.

De la misma manera, el Gobierno de Aragón discrepa con el Ministerio en 35 millones de fondos europeos devengados en 2013, pero que el Estado ha trasladado a 2014, “para cuadrar el déficit del Estado, lo que ha impactado en las cuentas de la Comunidad”. Y otros 25 millones de gasto farmacéutico, puesto que la Administración central ha computado este año trece meses en lugar de doce por un cambio puntual en su metodología. La cantidad la completan otros 17 millones de aportaciones de capital a sociedades públicas, que han pasado a computar como gasto.

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