Preocupa la falta de percepción de violencia de género a través de redes sociales

El pasado año hubo 254 casos de violencia de género en la provincia. Son datos elevados, pero en su gran mayoría fueron del riesgo más bajo, más de 200. No se tiene controlada ninguna mujer con peligro extremo, pero sí una de alto riesgo. Son datos que se aportaban en unas jornadas sobre las nuevas tecnologías y la violencia sobre la mujer, una realidad creciente en la que es necesario incidir y formar a los profesionales.

El auge de las nuevas tecnologías ha provocado que se genere una nueva violencia que en sus primeros estadios no es física, pero que golpea, sobre todo, a chicas adolescentes menores de edad. Se basa, principalmente, en acoso sexual por parte de desconocidos a través de Tuenti o Facebook y también en el control que llegan a ejercer las parejas de estas jóvenes en su teléfono móvil o en sus contactos en la red. Preocupa a los profesionales la baja percepción de riesgo en estos casos.

Darse cuenta de que existe acoso, o indicios de violencia de género es un primer paso básico. La autodetección y denuncia es esencial para que la mujer esté protegida. A través, en algunos casos, de dispositivos que ofrecen las nuevas tecnologías. La subdelegada del Gobierno, MARÍA Teresa Lacruz, hablaba de la posibilidad de acceder a un terminal móvil en contacto directo con las fuerzas de seguridad. También existe la pulsera de geolocalización. Por supuesto no hay que olvidar el teléfono del maltrato, el 016.

En niveles previos al peligro físico también existe una aplicación móvil que se llama “Libres”, que ayuda a la mujer a autoevaluar si es víctima o no de violencia de su pareja. Las nuevas tecnologías tienen elementos negativos, pero también positivos. La Administración quiere usarlos para llegar, sobre todo al público más joven, un grupo en el que han visto que el riesgo es creciente.

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