Viernes Santo en Huesca marcado por misas, romanos, adoración y Procesión del Santo Entierro

La jornada del Viernes Santo encierra en Huesca un importante número de actos, que se desarrollan a lo largo de todo el día. Por la mañana tendrá lugar la concentración de bandas de tambores y cornetas y el desfile de los romanos. Ya por la tarde, tras las misas de la Pasión del Señor en todas las parroquias, se celebrará la procesión del Santo Entierro.

Con distintos horarios, se celebrarán en todas las iglesias, misas de la Pasión del Señor. La Catedral acogerá a las 12 de la mañana, la oración litúrgica del Viernes Santo, con la intervención de la Coral Interparroquial, que interpretará el canto de Laudes, con música de José Mª Aso, el Miserere de Llorente, el Motete de Johan S. Bach y el Himno al Santo Cristo de los Milagros, también de José Mª Aso.

A esa misma hora, se reunirán, en la Plaza de López Allué, las bandas de tambores y cornetas de todas las cofradías, para efectuar diversos toques. Posteriormente, se trasladarán hasta la plaza de Santo Domingo, donde esperarán la llegada de los soldados romanos.

A las 2 será cuando se celebre ese tradicional Desfile de romanos, con sus correspondientes tambores. A su llegada a la plaza de Santo Domingo, se iniciará la adoración y guardia ante el Cristo yacente. Seguidamente, dará comienzo la adoración de los fieles. El itinerario de los romanos se verá modificado en parte, debido a las obras de los Cosos, partiendo de la plaza de la Catedral, para seguir por la costanilla de Santiago, plaza Lizana, Coso Alto, calle Moya, López Allué, Cuatro Reyes, Goya, Coso Bajo y Plaza de Santo Domingo.

A las 7 de la tarde dará comienzo, desde los locales de la Archicofradía de la Vera Cruz, en el paseo de Ramón y Cajal, la Procesión del Santo Entierro, con los 20 pasos procesionales, las 15 cofradías, bandas de bombos y tambores, personajes bíblicos y banda de música, entre otros participantes, que realizarán el recorrido habitual, presidido este año por el Obispo de la Diócesis de Huesca, Julián Ruiz.

Comentarios