TCP y Canfranc, proyectos transfronterizos en punto muerto

La Travesía Central del Pirineo y el Canfranc son dos de los proyectos de comunicaciones transfrontrerizas entre España y Francia que siguen en punto muerto desde hace varios años y que a priori no parece que tengan solución en los próximos años. Situación que se agrava por el momento actual de los pasos carreteros entre ambos países por la provincia de Huesca y que tanto preocupa a transportistas y empresarios.

Ya a finales del año pasado, Europa excluía la Travesía Central Pirenaica (TCP) del mapa de prioridades de la redes transeuropeas de transporte. En este mapa, la TCP figuraba únicamente como destinataria de fondos para la elaboración de estudios previos con vistas a su posible inclusión en 2023, mientras que en la planificación anterior aparecía entre las prioridades de la Unión Europea para su ejecución.

A lo largo del año, también ha habido reuniones entre empresarios y Gobierno de Aragón para tratar estas cuestiones. Para el Consejero de Transportes del Ejecutivo Autónomo, Rafael Fernández de Alarcón se evidencia el interés común que existe, además de la necesidad que tienen los empresarios de Aragón y de toda España por la Travesía Central del Pirineo, considerada como fundamental para el desarrollo económico y para el  empleo de España. Añadía que la TCP es posible y que el objetivo es potenciarla.

Recientemente, en el mes de febrero, las Cámaras de Comercio de Aragón, Pau y Tarbes firmaban un convenio de colaboración para “pelear” en pro del desarrollo económico de los territorios. Con esta unión aúnan sus fuerzas en reivindicaciones comunes como son las comunicaciones transfronterizas, haciendo referencia a la reapertura del Canfranc y a las conexiones carreteras. Desde la Fundación Transpirenaica consideran que los gobiernos centrales de ambos países siguen sin tener claro que hacer con un proyecto con un "escaso grado de madurez".

En cuanto al proyecto del Canfranc, también se encuentra en punto muerto, el pasado 27 de marzo, se cumplían 44 años del hundimiento del puente de L´Estanguet que servía para cerrar el tráfico del ferrocarril internacional Pau-Canfranc. Su reparación en tiempo y forma hubiera costado unas semanas de trabajo y mucho menos dinero que lo que haría falta en la actualidad.

El Gobierno de Aragón está pendiente de presentar otro proyecto para la puesta en marcha del Canfranc ya que el último fue desechado por "falta de calidad", desde Europa hay reservados fondos para reponer los tramos que faltan, según explicaba la eurodiputada, Inés Ayala.

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