Sanidad pone en marcha, en Huesca, consultas especiales para dejar de fumar

tabaco cigarro

El consumo de tabaco es la primera causa aislada de mortalidad prematura prevenible. Se relaciona con más de 25 enfermedades y es el principal factor causante de aproximadamente el 30% de todos los cánceres. Por ello, el sector sanitario de Huesca pone en marcha, desde este lunes, consultas monográficas donde se facilita al individuo unas pautas para abandonar el hábito tabáquico y para conseguir mantenerse abstinentes a lo largo del tiempo. Se les prepara para el cambio de hábitos y se realiza un seguimiento para evitar las posibles recaídas.

Este tipo de consultas aumentan las posibilidades de éxito y las tasas de abstinencia a largo plazo. La doctora Ana Tarongi, una de las precursoras de estas consultas, incide en que “hasta el momento Huesca no cuenta con ninguna consulta monográfica de tabaquismo dentro del Servicio Aragonés de la Salud y tras un estudio de la situación y vista la necesidad existente, se ha hecho este proyecto”. Utilizando las infraestructuras actuales del Salud, con una inversión mínima y con la colaboración de la industria farmacéutica (Laboratorio Pfizer) se ha logrado poner en marcha dicha consulta. El proyecto se llama “Aprendiendo a dejar de fumar”.

La importancia de este tipo de iniciativas se basa en que dejar de fumar aporta beneficios a todas las personas que fuman y a las que no fuman y es, además, una intervención muy coste-efectiva a corto y largo plazo; de hecho, el tratamiento del tabaquismo resulta cuatro veces más coste-efectivo que el tratamiento de la hipertensión arterial y 13 veces más que el de la hipercolesterolemia. Las personas que dejan de fumar antes de caer enfermos consiguen evitar la mayoría de riesgos de muerte.

La atención especializada que recibirán las personas que quieran acabar con su adicción al tabaco constará de diferentes fases ya que estas consultas lo que pretenden es una intervención más intensiva para conseguir no sólo la deshabituación tabáquica, sino la abstinencia a largo plazo.

“Con cada uno de los pacientes se va a realizar una historia clínica como fumador analizando sus hábitos y su tipo de dependencia ya que no todos los fumadores fuman igual ni se sienten igual cuando lo dejan”, subraya la doctora Tarongi.

La doctora Ana Tarongi también hace hincapié en que “una vez realizado este primer paso, establecemos de forma consensuada con el paciente cual es el tratamiento más adecuado y se inicia una terapia cognitivo-conductual”.

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