Fomento retoma las obras de la A-21 entre la carretera A-1601 y el enlace de Sigüés en Zaragoza

El Ministerio de Fomento ha retomado las obras del tramo de la autovía A-21 en su tramo entre la carretera A-1601 y el enlace de Sigüés, en la provincia de Zaragoza. El presupuesto de inversión en obra, que está ejecutada aproximadamente en un 19%, es de 44 millones de euros. Este tramo sustituye al trazado de la actual carretera N-240, que quedará anegada por el recrecimiento del embalse de Yesa, y es prolongación del tramo de la autovía A-21 que está en servicio hasta el límite con la provincia de Huesca. En él destaca la construcción del viaducto sobre el río Esca.

Se trata de un tramo de autovía de nuevo trazado de 2,5 km que discurre por el término municipal de Sigüés. Comienza en la margen izquierda del barranco de Sevaya, donde conecta con la autovía A-21 ya en servicio, atraviesa el valle del rio Esca y termina en las cercanías del arroyo del Escalar. La autovía estará formada por dos calzadas de 7,0 m de anchura, con dos carriles de 3,5 m por sentido, arcenes exteriores de 2,50 m e interiores de 1,50 m, separadas por una mediana de ancho variable entre los 2,0 y los 5,0 m.

Esta obra destaca por sus estructuras ya que aproximadamente el 80 % del presupuesto de la obra se destina a su construcción. La más importante y singular es el viaducto sobre el río Esca, con longitud de 989 m y forma curva en planta para adaptarse a un radio de 1.500 m. Sus 989 m se reparten en 12 vanos, los 10 centrales con luz (distancia entre pilas consecutivas) de 86 m y los 2 extremos de 64,5 m. Las 11 pilas son de hormigón armado, con una altura máxima de 40 m sobre el fondo del valle. El tablero tiene un ancho de 25,3 m para albergar las dos calzadas de la autovía.

También se construye un puente de 43 m de longitud sobre el barranco de Sevaya y un paso inferior para permitir el paso de un camino. Por último, varias obras de drenaje transversal permiten el paso de las aguas en las vaguadas interceptadas por el trazado.

Entre las medidas de integración ambiental destacan: el acopio de la tierra vegetal y posterior extendido para revegetar los taludes de la autovía y restaurar las superficies afectadas por la obra, utilizando hidrosiembras y plantaciones; la permeabilidad a la fauna queda garantizada por la construcción del viaducto sobre el río Esca y del puente sobre el barranco de Sevaya y se repone el Camino de Santiago de manera paralela a la autovía y al Norte de ella.

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