Más de 10 millones de inversión para recuperar el Valle de Benasque

Ésera Graus riada crecida

Los días 17 y 18 de junio se cumple un año desde que el río Ésera y varios barrancos del Valle de Benasque se desbordasen. A día de hoy, aún queda trabajo por hacer pero las obras de emergencia y urgencia se llevaron a cabo de forma casi inmediata. Para ello, el Gobierno de Aragón ha invertido casi 8 millones de euros a través de diferentes departamentos, a los que hay que sumar el presupuesto destinado por otras instituciones como Confederación Hidrográfica del Ebro – que sigue trabajando en la zona – la Diputación Provincial de Huesca o el Gobierno central.

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La lluvia que había caído, unida al deshielo, hicieron que el caudal de agua de ríos y barrancos aumentase de forma muy considerable. La fuerza del agua, se llevó por delante carreteras, campings, zonas deportivas o puentes, obligando también a desalojar algunas viviendas.

Las comunicaciones y el agua fueron los principales problemas. Las localidades de Benasque, Castejón de Sos y El Run sufrieron importantes daños en las infraestructuras de suministro de agua de boca. El Instituto Aragonés del Agua (IAA) invirtió más de dos millones de euros en recuperar las redes de abastecimiento.

Las obras de mayor importe (1.892.257 euros) se centraron, tras las riadas, en la localidad de Benasque. Comenzaron de manera inmediata después de las inundaciones y supusieron la reposición de una tubería a lo largo de 833 metros, con 250 milímetros de diámetro, en la margen derecha de Ésera, para abastecer a la población de forma provisional, antes de la reparación del puente y, de forma definitiva, en situación normal.

Los trabajos continuaron con la reconstrucción de 1.156 metros de tubería de gran en la margen izquierda del Ésera, para conectar la captación con la nueva potabilizadora y los depósitos. Finalmente, hubo que reponer una potabilizadora junto a los depósitos existentes. Las obras se completaron con un nuevo puente sobre el Ésera para dar acceso a la potabilizadora..

Por otro lado, parte de la escollera que protege la parcela donde está instalada la estación depuradora de Castejón de Sos, en fase de construcción, se vio afectada por la riada, si bien consiguió proteger a la parcela y las obras de la depuradora que se está construyendo. Estas obras se iniciaron apenas un mes después de las riadas con una inversión de 749.745 euros. Consistieron en la reparación de la parcela en la que se encuentra la depuradora y el camino por el que discurren las tuberías que abastecen de agua de boca a Castejón de Sos, además de la reparación de la escollera. Se reforzaron también los tramos del río que resultaron afectados por las riadas.

En cuanto a las comunicaciones, fue necesario actuar en varias carreteras. Al día siguiente del desbordamiento del río, se logró habilitar un paso alternativo para que  el tráfico se resintiera lo menos posible. Paralelamente, comenzaron los trabajos que afectados no sólo a la A-139, sino también en la A-2617, entre Cerler y el área de Ampriu, y con la construcción de una nueva rotonda en el desvío de la carretera que une Benasque con Cerler para facilitar la fluidez del tráfico.

En la A-2617, entre la localidad de Cerler y el área de Ampriu se realizaron trabajos de estabilización de taludes, adecuación de drenajes y reparación de firme en este tramo de 8 kilómetros, que requirieron una inversión de 200.000 euros.

Pero también se vieron afectadas otro tipo de infraestructuras. Desde la dirección general de Gestión Forestal, se invirtieron más de 3 millones de euros. Los trabajos se centraron en correcciones hidrológico-forestales para la protección de bienes y personas; infraestructuras de riego para evitar la muerte del arbolado; infraestructuras viarias, especialmente puentes y pasarelas sobre cauces; escolleras; pistas forestales, recuperaciones de praderas, reparaciones de tomas de agua o arreglos de zonas de ocio y acampada, entre otras.

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