Alastruey: "El mundo rural siempre es el gran perdedor en materia de educación"

Disminución de becas y condiciones más restrictivas, cambios de libros de texto con coste económico, perdida de horas de Educación Física…la próxima implantación de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Docente durante el curso 2014-2015 trae en la mochila una serie de afecciones que según la Plataforma por la Defensa de la Escuela Pública de Huesca, repercutirá negativamente en la totalidad de la comunidad educativa.

Si bien las dificultades se encontrarán en todos los niveles, este colectivo denuncia que el mundo rural será uno de los más afectados con la implantación de la LOMCE. La eliminación del primer ciclo de secundaria en los CRAs notificada en enero por la Consejera de Educación y que en la provincia oscense supondrá el cierre de 6 aulas rurales, la especialización de los centros o la supresión de aquellas rutas escolares que no cuenten con un mínimo de 6 alumnos, son algunas de las trabas que según Olga Alsastruey, de UGT, fomentan el desarraigo de estos territorios.

Ampliando el foco de atención y dirigiendo la mirada hacia la ciudad de Huesca, desde este colectivo denuncian igualmente la “insuficiente oferta de plazas escolares públicas”, ya que destacan que en cuatro cursos la capital altoaragonesa ha perdido cinco aulas de 1º de Infantil.

Unos datos, insisten, que coinciden con la política educativa desarrollada por el Gobierno de Aragón basada en “recortes y ataques a la escuela pública y blindaje de los conciertos educativos”.

Al fin y al cabo, los portavoces de la Plataforma por la Escuela Pública de Huesca insisten en que la escuela con la que se encontrará el alumnado, el profesorado y las familias en septiembre con la llegada de la LOMCE será “más confesional, más privatizadora, más segregadora, más autoritaria y más antisocial por el aumento de de las tasas y la reducción de las becas”.

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