Una guía para que el médico de familia reduzca los pacientes derivados a urología

Los urólogos del Salud atienden al año 122.616 consultas (según cifras de 2013). Prácticamente es como si uno de cada diez aragoneses tuviera que ser visto una vez al año por un médico de esta especialidad. Las cifras son tan elevadas que médicos de familia y urólogos se sentaron a trabajar conjuntamente en un documento que permite aportar herramientas suficientes al médico del centro de salud para que él mismo pueda empezar ya a administrar tratamientos a pacientes y solo derive al especialista aquellos casos que lo requieran. Este trabajo comienza con una guía que se va a repartir entre más de 1.000 médicos de Atención Primaria.

“Se trata de hacer una selección tanto para evitar enviar pacientes innecesarios como para detectarlos a tiempo cuando es preciso mandarlos rápido al Hospital”, explica el urólogo del Hospital Universitario Miguel Servet, Alberto Fantova, uno de los quince autores de este documento, en el que han participado médicos de familia y urólogos de los ocho sectores del Salud.

La puerta de entrada del sistema sanitario es la Atención Primaria, donde se resuelve un gran porcentaje de los problemas que afectan al paciente. Cuando el médico de familia no está capacitado para ello, lo deriva a la especialidad correspondiente, en este caso Urología. “Potenciar la colaboración entre Primaria y Especializada es un ejercicio fundamental en la Gestión sanitaria para un buen funcionamiento de todo el sistema”, resalta el Dr. Luis Lample, director de Atención Primaria del Sector Zaragoza II.

Urólogos y médicos de familia de todo Aragón han realizado estos protocolos para mejorar la atención global de los procesos urológicos. Para ello, se han centrado en aquellas enfermedades más frecuentes de la especialidad y también de aquellas en las que el médico de familia ya puede resolver desde su consulta. Estas ocho patologías son hiperplasia benigna de próstata (un crecimiento benigno de esta glándula masculina, que con la edad avanzada se da en prácticamente todos los varones); cáncer de próstata, (el tercer tumor más frecuente en el varón después del de colon y del de pulmón); microhematuria (sangre en orina visible solo a microscopio); cólico renal, infección urinaria, incontinencia urinaria; disfunción eréctil y masa escrotal (aparición de un bulto en el testículo o fuera de él dentro de la bolsa escrotal).

Los autores han estudiado todo el proceso asistencial de estas enfermedades para establecer dónde debe ser tratado cada caso según su situación. Esta guía indica cuándo y cómo se debe derivar cada caso, las pruebas y exploraciones a realizar en cada nivel para evitar duplicidades y pérdidas de tiempo y de recursos. El grupo de trabajo ha estado formado por profesionales cualificados de Atención Primaria y Atención Especializada, y el documento es continuo objeto de revisión. “El trabajo está basado en los conocimientos científicos más recientes, lo que llamamos Medicina basada en la evidencia, y eso exige que conforme se vayan publicando nuevas investigaciones que puedan mejorar los tratamientos, nos adaptemos a los cambios para dar la mejor respuesta a nuestros pacientes”, apunta Luis Otegui, coordinador del centro de salud de Torre Ramona y también autor del documento.

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