Monegros Desert Festival: un estímulo para la economía local

Monegros Desert Festival es un clásico y uno de los referentes europeos de la música electrónica. Pero también es un revulsivo económico para la comarca aragonesa del Bajo Cinca, especialmente, para el municipio oscense de Fraga, y para el Segrià catalán. En este contexto, hoteles, campings y supermercados de la zona son los principales beneficiarios del evento, que tiene un significativo impacto en la economía local.

“El festival debería celebrarse cada tres meses. Durante esos días, da gusto ver cómo está el camping de lleno”, comentan desde el camping de Fraga, el más cercano al espacio que alberga el evento, y que suele acoger a parte de los asistentes a la cita. A tres semanas de que se celebre el evento promovido por la familia Arnau, todavía quedan plazas libres. “Pero, como cada año, terminarán llenándose las 400 con las que contamos. Y no sólo las de este camping, también las de los que están por los alrededores”, explican las mismas fuentes. Al mismo tiempo, comentan que, desde principios de año, están recibiendo reservas de interesados nacionales, pero también de fuera del país.

Los hoteles y hostales son otros de los negocios en los que el Monegros Desert Festival también se hace notar. “No sólo el fin de semana de su celebración, sino también los días previos y posteriores en los que se lleva a cabo el montaje y desmontaje de las instalaciones que acogen el festival”, apunta Gregorio Abadía, responsable de los empresarios hosteleros de Fraga, quien, no obstante, apunta que el impacto para los establecimientos de restauración es bastante menor. Igual que ocurría con los campings, en torno al 19 de julio es prácticamente imposible encontrar una habitación en Fraga, Lérida y alrededores. De hecho, ante esta imposibilidad de encontrar alojamiento en la zona, las reservas para dormir llegan hasta Zaragoza o Tarragona.

El responsable de los Empresarios de Comercio de Fraga y Comarca, Gustavo Quibús, insiste en la repercusión que tiene el festival para los alrededores. “De una manera u otra se nota los miles de personas que van al Monegros Desert. Igual no consumen todos, ni tanto como todos quisiéramos, pero siempre hay más actividad”, señala Quibús. No obstante, el responsable de los empresarios de comercio añade que las principales visitas son a supermercados. “Y el domingo, 20 de julio, las piscinas de Fraga también lo notarán, porque estarán llenas”, añade.

El Monegros Desert Festival es un estímulo para la economía local. Los promotores de la cita de música electrónica recuerdan que el impacto para proveedores y empresas locales se estima en 1,5 millones de euros. A esto hay que unir el gasto que realizan los asistentes al festival, en alojamiento y compras. De un modo estimativo, se calcula que el impacto global del evento podría llegar a tres millones de euros.

El festival tiene también un efecto directo sobre el empleo local, ya que una parte de las 1.500 personas que trabajan en la puesta en marcha y realización del evento son de la zona. Desde la organización del Monegros Desert Festival, informan de que unas 300 personas de la organización trabajan de forma directa en la ejecución del evento (para atender barras, montaje, labores administrativas,…). A éstas hay que unir otros 600 puestos de trabajo, que cubrirán empresas proveedoras, y otras 600 personas, que realizarán labores de seguridad, sanitarias y de mantenimiento de orden público, entre otras.

Además, la representación empresarial de la zona añade otras cuestiones que también suponen un impacto para estas comarcas. En este sentido, reconocen que la imagen de marca de la zona que difunde el Monegros Desert Festival “es muy importante. Siempre es bueno que se hable de la zona y que se conozca”.

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