Concierto de pulso y púa para abrir Clásicos en la Frontera

Orquesta Trullén Huarte

Hasta el 31 de agosto, la música clásica sonará en la Ribagorza. Lo harán en diez escenarios, que forman parte del patrimonio cultural del territorio, a través de 16 conciertos. Será en la XVIII edición del Festival de la Ribagorza “Clásicos en la Frontera” que se inaugura, este sábado, en Roda de Isábena con la orquesta Trullén-Huarte y se clausurará en Graus con la soprano Monserrat Martí Caballé.

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El festival ofrecerá, una edición más, una variada y rica oferta musical, con propuestas interesantes y contrastada calidad artística que abarcará desde la música tradicional a la más novedosa, con voz, instrumentos antiguos de cuerda y formaciones que irán desde solistas hasta agrupaciones camerísticas.

Una de las novedades de, este año, es que la inauguración no será en Benabarre sino en Roda de Isábena. Correrá a cargo de la orquesta Trullén-Huarte y será un concierto especial para uno de sus componentes Pedro Paul, que desde hace 55 años pasa algunas temporadas en Serraduy. Su ilusión, desde hace 25 años era poder actuar en la Ribagorza.

La orquesta de pulso y púa contará, para este concierto con 15 de los 20 componentes, y ofrecerán un concierto con obras de Granados, Monti, Bolzoni y el propio Pedro Paul.

La clausura será en Graus, el 31 de agosto, con el concierto más mediático, de los 16 que hay programados. Será el de la soprano Monserrat Martí Caballé.

Clásicos en la Frontera mantendrá, un año más sus máximas de extenso y gratuito y volverá a presentar la campaña “Ayúdanos a ayudar” que el año pasado recaudó 1.788 euros, de los cuales el 50% fue para Cáritas y el resto para el sostenimiento del festival.

Se espera que la asistencia se mantenga entre 6.000 y 7.000 personas, teniendo en cuenta que Clásicos tiene un público fiel, y que continúe aumentando la presencia de gente joven que lo hizo de manera considerable en la pasada edición.

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