Ya está en marcha Clásicos en la Frontera

orquesta Trullén-Huarte

Con el concierto que la orquesta Trullén-Huarte ofrecía en la catedral de Roda de Isábena echaba a andar la XVIII edición del Festival de la Ribagorza “Clásicos en la Frontera” que se clausurará el 31 de agosto en la basílica de La Peña en Graus. Hasta ese momento serán 16 los conciertos que salpiquen de música clásica la geografía ribagorzana.

Precisamente, una de las novedades de esta edición, era el concierto inaugural que, en lugar de hacerse en Benabarre, se desplazaba a Roda de Isábena con el fin de poder contar con la orquesta de pulso y púa Trullén-Huarte y cumplir así el deseo de Pedro Paul, componente de la misma, que andaba desde hace 25 años tras la posibilidad de poder actuar en la Ribagorza.

La próxima cita de Clásicos será el 20 de julio en la iglesia parroquial de El Grado con un dúo de violoncellos formado por María Cabezón y Alfredo Guerrero.

El mes de julio se despedirá en Benabarre, el 27 de julio, con la música antigua de Vivere Memento

El festival ofrece, una edición más, una variada y rica oferta musical, con propuestas interesantes y contrastada calidad artística que abarcará desde la música tradicional a la más novedosa, con voz, instrumentos antiguos de cuerda y formaciones que irán desde solistas hasta agrupaciones camerísticas.

Clásicos en la Frontera mantendrá, un año más sus máximas de extenso y gratuito y volverá a presentar la campaña “Ayúdanos a ayudar” que el año pasado recaudó 1.788 euros, de los cuales el 50% fue para Cáritas y el resto para el sostenimiento del festival.

Se espera que la asistencia se mantenga entre 6.000 y 7.000 personas, teniendo en cuenta que Clásicos tiene un público fiel, y que continúe aumentando la presencia de gente joven que lo hizo de manera considerable en la pasada edición.

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