La orden de becas de comedor y material curricular acaba en los tribunales

Finalmente, el Colegio de Trabajadores Sociales de Aragón ha llevado a los tribunales la orden de becas de comedor y material curricular. Denuncian tanto los criterios, como el presupuesto y el “enfoque” de una ayuda que consideran “muy excluyente”. El colectivo ha presentado un recurso contencioso administrativo al considerar “vergonzosa" la mecánica dispuesta por el departamento en la orden.

Javier Escartín, presidente del colegio, señala que “los plazos para solicitar la ayuda fueron cortísimos y el hecho de obligar a presentarla a través de la red obvió que muchas familias no tienen acceso a ordenador o no posee habilidades o destrezas para ello”. Creen que esa fórmula elegida, fue “un desastre” por no estar adaptada a la ciudadanía.

Los mayores problemas que ha encontrado el Colegio de Trabajadores Sociales de Aragón ha sido en las familias monoparentales: la orden exige la firma de padre y madre para optar a una ayuda, "pero en muchos casos, el niño vive con sus abuelos o su padre está en otro país y no puede firmar, por lo que no se atiende a la diversidad y se le priva de aspirar a esta ayuda", exponen desde el colegio, que insisten en que este tipo de familias "son los que más sufren".

Al colectivo tampoco le convence el sistema elegido por la Administración para utilizar los 720.000 euros derivados por el ministerio y destinados a frenar la pobreza infantil. La apertura de comedores escolares en verano no cuenta con la aprobación de los trabajadores sociales, a su juicio esa cantidad sigue siendo insuficiente y creen que todo se hizo “demasiado improvisado".

Para el colectivo aragonés, la mejor fórmula hubiese sido "ingresar ese dinero a las familias registradas ya con problemas económicos, algo que sí se ha hecho con alumnos del medio rural. Es una medida más justa que se estigmatiza al alumno.

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