Huesca-Pamplona: 11 veces aparece y desaparece la autovía, 26,5 kilómetros parados y 13 ralentizados

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Las dos autovías que unen Huesca con Pamplona presentan un trazado que aparece y desaparece, como el Río Guadiana. Comenzando el recorrido en Huesca encontramos autovía continua hasta el Congosto del Isuela, unos 20 kilómetros. A partir de ahí, los cuatro carriles comienzan a aparecer y desaparecer hasta llegar a Pamplona hasta 11 veces, constituyendo un trazado puzzle que complica la circulación por el criterio impuesto en España de ejecutar las carreteras por tramos, además, sin seguir un orden lógico.

Tras el tramo Nueno Congosto del Isuela inaugurado este miércoles, llega el Congosto de Isuela-Arguis, cuyo contrato fue rescindido durante el gobierno de Zapatero, sin que el de Rajoy haya dado paso alguno para retomarlo.

El siguiente tramo es el Arguis-Alto de Monrepós, que se pondrá en marcha en otoño. Luego otra vez carretera de dos carriles durante todo el puerto hasta llegar a Sabiñánigo. En la capital del Serrablo, 3 kilómetros de autovía, seguidos de 7 de carretera.

A la salida de Sabiánigo, vuelve la autovía, 9 kilómetros hasta Jaca.

Allí tomamos la A-21 en dirección Pamplona, para seguir este juego de trazados. Desde Jaca hasta el límite de la provincia de Zaragoza, carretera convencional y, al llegar a dicho límite, autovía. Pero el espejismo de la mejora del viaje, dura poco, a 8 kilómetros de nuevo volvemos al tortuoso discurrir de la N-240 hasta Tiermas. A cuatro kilómetros entramos en Navarra, dónde toda la carretera es autovía hace años.

Es decir hemos entrado y salido de la autovía la friolera de 9 veces. En otoño ese cambio de la característica de la vía llegará a las 11 veces con la puesta en marcha del tramo Arguis-Alto de Monrepós.

Esta situación no cambiará en muchos años, porque no hay que olvidar que Fomento tiene rescindidos cinco importantes tramos, justamente los más complicados y caros de ejecutar. Juntos suman 26,5 kilómetros. En algunos casos esos tramos deberán comenzar una tramitación desde cero.

Por si fuera poco, hay otros 13 kilómetros cuyas obras se han reanudado pero a un ritmo muy lento.

En total, 40 kilómetros cuya transformación en autovía tardara años, como mínimo un lustro, aunque no nos equivocaríamos si apostáramos por un plazo superior.

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