Citterio y Demicheli deleitaban en el tercer concierto del Festival Camino de Santiago

La Iglesia de Santa María en Santa Cruz de la Serós acogió ‘Dialoghi Bachiani’, tercer concierto del XXIII Festival Internacional En el Camino de Santiago que organiza la Diputación Provincial de Huesca, toda una demostración de lucidez a cargo de Elisa Citterio al violín y Stefano Demicheli al clave. Talento y temperamento, tan solemnes como cercanos. Así fue la interpretación de Bach, temperados y afinados, donde lo polisémico traspasaba el umbral de la puesta en escena.

Bach fue para los suyos un artesano inspirado, un gran organista, improvisador y un compositor técnicamente soberbio, admirado generación tras generación por la genial construcción de sus composiciones. Un ‘Dialoghi Bachiani’ invitaba a recrear y asistir a una nueva perspectiva de este arquitecto musical. Y las previsiones superaron expectativas. Una Elisa Citterio utilizando el violín con carácter y multitud de matices, un Stefano Demicheli denotando el clave con sumo cuidado y precisión. Ambos, un equipo perfecto para esta ‘conversación’, resultante de una química compensada y entusiasta.

Figuras retóricas de estos sonidos y una magnífica plasticidad musical fueron desfilando en un programa dedicado a las sonatas de Johann Sebastian Bach (1685-1750). Utilizando el italiano de sus intérpretes sonaron la Sonata prima in si menore BWV 1014, Sonata quarta in do minore BWV 1017, Partita seconda in re minore BWV 1004 —sólo para violín—, Ciaccona —sólo pare el clavicémbalo—, Sonata seconda in la maggiore BWV 1015, un excelente menú nocturno para la noche de la luna llena más grande del año.

Dúo entre los artistas y dúo con los congregados. Al final las piezas son lo que autor, músicos y público alumbran. Mástil en ángulo plano, plectros y púas a mayor gloria, sobria y sincera, de Bach. Elegantes y festivos, el virtuosismo de Elisa Citterio y Stefano Demicheli fue generoso. Y así aplaudió el público. Su lucimiento fue primero el mostrar para después invitar a los términos y acentos de estas bellas y lúcidas sonatas. Articulaciones y digitación, su ‘crescendo’ fue el del respeto y la convicción.

Como rezaba el compendio de Johann Sebastian Bach, un ‘clave bien temperado’ fue el que se adueñó de la escena musical de Santa Cruz de la Serós, junto a tesituras agudas para el violín, diciendo mucho de la pureza y las tonalidades de los intervalos, del cuidado a la partitura, del uso justo de los ornamentos, de la razón de ser de ambos intérpretes. Deudores de diálogo, depositarios de uno de los tesoros de Bach.

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