Oreja para despedir la feria para Andy Cartagena y Manuel Manzanares

Se cerró la Feria Taurina de San Lorenzo con el festejo de rejones con un buen ambiente y una entrada que no llegó a los tres cuartos de plaza. Un espectáculo que tiene su público, aunque en este caso la tarde resultó algo sosa y aburrida y no caló en los tendidos. Andy Cartagena y Manuel Manzanares cortaron una oreja cada uno en su primero y Andrés Romero se fue de vacío. No acompañaron los toros de Benítez Cubero con poco juego.

Andy Cartagena: Oreja y silencio; Manuel Manzanares: Oreja y silencio y Andrés Romero: Silencio tras aviso y silencio.

Andy Cartagena abría plaza ante un toro con poca fuerza y recorrido y sin terminar de colaborar. Cartagena buscó otras formas de llegar al tendido y destacó en la colocación de banderillas. Con “Sol y Sombra”, “Maravilla” y “Juncal”, completó la faena con un rejón de muerte que le valió una oreja.

En el cuarto, Cartagena consiguió mover al toro con prontitud al caballo lo que dio algo más de emoción. Destacó de nuevo en la colocación de banderillas donde tuvo un buen lucimiento a lomos de “Gamo”, “Cuco”, “Pericalvo”, “Cubano” y “Juncal” con el que mató, aunque la tarde ya estaba decayendo y su labor fue silenciada.

Manuel Manzanares venía a Huesca con mucha ilusión. Salió decidido ante un toro que se quedaba mucho y la falta de fuerza y casta le mermó en banderillas. Demostró que está mejorando, pero le falta esa experiencia y esa chispa que le puede llevar a ser un buen rejoneador. A lomos de “Jumillano”, “Príncipe”, “Garibaldi” y “Secreto” consiguió cortar una oreja por su tesón.

En el quinto se repitió la historia y aunque llevó emoción a los tendidos, como el resto de la tarde, no terminó de romper y con “Lobato”, “Farruquito”, “Mazanttini” y “Secreto”, en esta ocasión se quedó sin premio ya que el toro se resistió a morir y enfrió el ambiente en la petición de oreja, con un rejón de muerte muy trasero.

Cerraba el cartel Andrés Romero que el año pasado debutó en Huesca y dejó un buen sabor, pero en esta ocasión se fue de vacío. En su primero le correspondió el toro con más peso y poca movilidad. Es todo tesón y destacó en banderillas a lomos de “Guajiro”. Antes puso rejones con “Carbón” y banderillas con “Conquistador” y “Bambú” para matar con “Chaman”. No mató bien y su labor se quedó con silencio en los tendidos.

Y en el sexto, volvió a pasar más de lo mismo, aunque recibió a portagayola con la chaquetilla, el toro no acompañó a un Andrés Romero que intentó lucirse y animar a los tendidos, pero sin transmisión y pujanza. “Perseo”, “Guajiro”, “Cantú”, “Bambú” y “Chaman” fueron los protagonistas, pero mató muy mal y de nuevo silencio en los tendidos.

Con la corrida de rejones se ha cerrado una feria donde ha habido más público en los tendidos, aunque todavía queda trabajo para hacerla rentable, pero la calidad artística ha sido peor que el primer año de Albahaca y Plata. Por lo menos Huesca vuelve a sonar con fuerza en el mundo taurino.

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