Oración al Santo. Andrés Pintado Guiral, Prior de la Cofradía del Santo Cristo

Querido San Lorenzo:

Acudo a rezar esta oración en calidad de Prior de la Cofradía del Santo Cristo de los Milagros, pero me gustaría hacerlo también, como hortelano que soy, igual que lo fueron tus padres Orencio y Paciencia, cultivando las tierras de Loreto.

Atravesamos un camino lleno de baches. Huesca, tu ciudad, la nuestra, no es ajena al difícil momento que estamos viviendo. Más de cinco millones de personas que no tienen trabajo, entre estos parados se encuentran los veinte mil que tenemos en Huesca y provincia. Miles de familias en riesgo de pobreza y miles que ya están dentro de ella. Niños que pasan hambre, que no pueden comprar lo necesario para ir a la escuela, familias que no tienen para pagar los alquileres de sus casas, ni la luz, ni el gas, vamos lo básico en un hogar.

Ahora más que nunca recuerdo lo que nos dice la historia. Se cuenta que el emperador Valeriano te forzaba a entregar los tesoros de la iglesia, que el Papa Sixto II te encargó la sobreintendencia de los bienes, y tú, querido Lorenzo le presentaste a los pobres, inválidos, niños y enfermos, diciéndole: "He aquí los tesoros de la Iglesia". Cualidad y calidad humana.

Querido Patrón, la ciudad oscense es muy solidaria. Siempre lo ha sido, pero es tanta la necesidad que nos desborda. Los centros de caridad de la ciudad tienen sus estancias semivacías. Les faltan alimentos. Desgraciadamente la demanda en estos momentos es más que preocupante.

Ayúdanos para que seamos fieles seguidores de tu ejemplo. Ayúdanos o enséñanos a querer más a los hambrientos, a los pobres, a los enfermos, niños y parados. No sólo como cristianos sino como oscenses paisanos tuyos.

Refuerza nuestra fe hacia el ser humano, la solidaridad no puede estar en "crisis". A la gente hay que quererla no compadecerla. El amor crea valores. El amor es generoso. Por muy alta que sea la cima siempre hay un sendero que te lleva. En turbulentas aguas estamos y lo sabemos, esperamos se vayan calmando. Hasta que esto ocurra, no podemos estar navegando contra el viento, perdemos el tiempo. Si no hay viento habrá que remar todos juntos, y en la misma dirección.

La esperanza es algo bueno, quizá lo mejor de todo. Pequeños actos, grandes logros.

Que tu fe, venerado San Lorenzo, nos ayude a reflexionar en favor de los más necesitados.

Gracias por regalarme este momento.

AMEN

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