Las recreaciones históricas conquistan el Altoaragón

recreación histórica estación canfranc

Transportarse hasta la época medieval sin salir de Huesca ya no es una entelequia. Cada vez son más los municipios oscenses que se suman a la tendencia de rescatar acontecimientos pasados que tuvieron lugar en su territorio y reproducirlos cientos de años después. Barbastro, Monzón, Jaca o Ibieca son solo algunas de las localidades que han apostado por las recreaciones históricas como una forma de impulsar el turismo local al tiempo que mantienen viva su leyenda.

Ser testigo de la boda entre la reina Petronila de Aragón y el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, estar presente en la coronación del rey Pedro III o adentrarse en un castillo como si todavía estuviera ocupado por los templarios. Estos son algunos de los planes culturales que durante este mes de agosto están teniendo lugar en el Altoaragón atrayendo a un gran número de turistas. A cambio, estos esperan encontrarse algo más que una mera visita guiada.

Historiadores, expertos en patrimonio o indumentaria o simples amantes de la historia… son muchos los perfiles que se esconden tras los recreacionistas. Aunque tras la organización de estos eventos se encuentran diferentes grupos y compañías, su interés por alcanzar el mayor grado de rigor posible, se convierte en su nexo común.

Más allá de las tradicionales luchas de espadas o del enfrentamiento entre ejércitos, las representaciones de la vida civil de la época, de cómo era el día a día de nuestros antepasados están empezando a ganar protagonismo.

Paralelamente al plano lúdico, dichas recreaciones se convierten en un elemento dinamizador de la economía altoaragonesa. Al turismo deportivo, de naturaleza o festivales, se suma así el cultural. Una muestra de ello son las cerca de 1.200 personas que acudido a la fortaleza templaria de Monzón durante las cuatro visitas nocturnas teatralizadas que se han desarrollado.

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