El edificio del Cine Avenida será historia la próxima semana

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Fuentes consultadas por esta casa han confirmado que la demolición del edificio del Cine Avenida empezará la próxima semana. A lo largo de estos días los trabajos se centran en tareas previas como el vallado del perímetro y retirada de algunos elementos que quedaban en el interior. Al parecer, la empresa encargada del derribo está cerrada por vacaciones esta semana, por lo que se retrasa unos días el inicio de la demolición.

Una vez que el actual edificio sea derribado, se dará paso a la construcción de un bloque de viviendas. La Fundación Anselmo Pie, la propietaria actual, venderá el solar a una promotora que será quien ejecute el proyecto que en su día diseñó el arquitecto oscense Eduardo Cuello.

El cine como tal, lleva cerrado desde diciembre de 2008, aunque su actividad comercial cesó tres años antes, en 2005.

El edificio comenzó su tramitación en 1945, hasta que en 1967 abrió sus puertas como sala de exhibición con la proyección de una película de la época, "Sonrisas y Lágrimas", cinta que sería la que se vería también el día de su clausura, el 12 de diciembre de 2008.

La Fundación Anselmo Pie vinculó esta operación a la remodelación del Olimpia, aunque ha tenido que esperar nueve años a poder derribar el edificio. En un principio, la Fundación quería pagar la rehabilitación del Olimpia con la venta de las viviendas del Avenida.

El Avenida ha sido el cine más grande que ha tenido Huesca, y uno de los últimos grandes cines de Aragón. Cabían 950 personas sentadas.

Los nuevos tiempos, el vídeo y la televisión terminaron con él. La Fundación barajó dividirlo en pequeñas salas, al modo de los multicines, pero pronto entendió que el proyecto era inviable económicamente.

La demanda de viviendas nuevas en Huesca y las dificultades en desarrollar los terrenos del Polígono de las Harineras han permitido que la operación, finalmente, sea viable económicamente y, ahora sí, el vetusto cine dará paso a la promoción inmobiliaria, entre las sonrisas de unos y las lágrimas de otros.

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