Reparto masivo de fruta en Madrid, reclamando medidas que compensen el veto ruso

Bajo el lema “Salvemos al sector agrario español ante las graves consecuencias del veto ruso”, el sector frutícola aragonés se unía este viernes al de toda España, junto a agricultores y ganaderos, en una movilización convocada en Madrid por organizaciones agrarias y cooperativas, en apoyo a todos los fruticultores, por la grave crisis del mercado de la fruta de hueso provocado por Rusia. La concentración tenía lugar a las 11 de la mañana, en la madrileña Plaza de Callao. En su transcurso, se producía un multitudinario reparto solidario de fruta. En total, se daban más de 15 toneladas de fruta a cerca de 5.000 madrileños.

Coincidiendo con la reunión extraordinaria, que el Consejo de Ministros de Agricultura de a Unión Europea celebraba en Bruselas, los productores exigían medidas compensatorias para paliar las graves consecuencias del veto impuesto por Rusia a las exportaciones. Además, hacían un llamamiento a los consumidores, para que apoyen al sector, consumiendo frutas y hortalizas españolas.

Convocados por las tres organizaciones agrarias nacionales, ASAJA, UAGA-COAG y UPA, y por Cooperativas Agro-Alimentarias de Aragón, los productores repartían entre los ciudadanos, 15 toneladas de melocotones, peras, manzanas y patatas. De esta forma mostraban su rechazo al veto impuesto por Rusia y reclamaban a los ministros de Agricultura medidas compensatorias para paliar los efectos de esta crisis.

Las organizaciones agrarias aseguran que, a medida que transcurren los días, son cada vez más las producciones agroalimentarias, que se están viendo afectadas. Inicialmente fueron las frutas de hueso y buena parte de las hortalizas, pero ahora corren el riesgo de verse también afectados los cítricos, la patata, otras frutas como el caqui y la granada, así como productos lácteos y los derivados cárnicos.

Sólo en 2013, España exportó casi 340 millones de euros a Rusia en productos agroalimentarios, que ahora se están viendo afectados por el veto. De no resolverse esta crisis, los agricultores ya avanzan que la situación tendrá efectos muy graves para la economía española.