El Área 17

Fernando Lafuente, portavoz del PAR en el Ayuntamiento de Huesca

La tramitación municipal ante una iniciativa privada respecto a parte del Área 17 del Plan General de Ordenación Urbana de Huesca (la franja a la izquierda de la autovía, entre la ciudad y PLHUS), ha dado lugar a una situación rocambolesca, en la que ha destacado un importante volumen de palabras gruesas y abundante parafernalia. Se podría llegar a pensar que es comparable a la llamada Área 51, esa instalación militar y de la CIA en los Estados Unidos, rodeada de secretismo y que provoca tanta literatura sobre el fenómeno OVNI, por ejemplo, y teorías de la conspiración.

Nada más lejos de parecerse. La conclusión provisional sobre el Área 17 de Huesca ha sido el rechazo a la propuesta de creación de un centro comercial en esa zona. Para llegar a esa resolución, que aún puede ser objeto de recurso por parte de los particulares interesados, ha sido necesario cumplir unos requisitos que dotaran de seguridad jurídica a la actuación del ayuntamiento, previendo que cualquier defecto de trámite daría lugar a una reclamación millonaria ante los tribunales. La ciudad ya ha sido sentenciada más de una vez y con alto coste económico, en algún expediente urbanístico. Había que evitarlo.

El asunto tiene relación directa además con otro aspecto muy importante: ¿hasta qué punto Huesca y su comercio puede asumir más competencia directa y local? Había que tener también claras las consecuencias, en parte y en general quizá positivas, pero también negativas -para un sector esencial en la ciudad- de ese incremento de la oferta comercial.

Desde el primer momento, el Partido Aragonés planteó ambos factores: las garantías legales del procedimiento y los efectos de la decisión. Mantuvimos además un criterio de responsabilidad, de respeto a los plazos y a los informes técnicos, de valoración de los intereses generales de Huesca y los oscenses en todos los ámbitos. Se ha dicho (ver artículo suscrito por don Miguel Zandundo en Diario del Alto Aragón del 4 de septiembre) que planteamos esa postura sólo finalmente (cogidos “al último vagón”, decía) pero consta que ha sido la misma en todo el proceso.

La iniciativa ha sido rechazada por insuficiencia de compromisos empresariales y financieros, tras los estudios precisos y con reuniones de diversos órganos municipales. Sin embargo, en estos meses, se han producido circunstancias indeseables ya que una cuestión que debía gestionarse mediante un diálogo sereno y cumpliendo todas las normas de la Ley y la Política, ha derivado en una polémica de tintes partidistas, perfectamente inútil. El PAR no está de acuerdo con esa actitud y comportamiento.

Muchas veces hemos afirmado, y no nos cansamos de insistir, que Huesca y sus vecinos necesitan y demandan colaboración, participación, eficacia, soluciones. Las peores épocas de la ciudad y de su primera institución han sido motivadas por la crispación que complicó y paralizó la acción del ayuntamiento. El consenso y la estabilidad siempre han sido rentables para los oscenses.

El PAR ha sido, es y está dispuesto a seguir siendo protagonista imprescindible de la consolidación de esas condiciones favorables para Huesca. Lo sucedido con el Área 17 es una muestra más: sin nuestro apoyo, el ayuntamiento podría haber desembocado en una dañina condena o una discusión interminable. Ninguno de esos riesgos ha desaparecido por completo pero de todos depende trabajar lealmente a fin de eludirlos, en beneficio de la ciudad. Nosotros lo hemos hecho y vamos a hacerlo.