El oscense Mariano Carrasco participa en un Curso Internacional de Nanbudo en Escocia

Mariano Carrasco nanbudo

El pasado fin de semana tuvo lugar en Glasgow, Escocia un curso Internacional de Nanbudo dirigido por el maestro fundador, el japonés Doshu Yoshinao Nanbu. Hasta allí se desplazó, Mariano Carrasco, invitado por el Club Escocés Bodhi Nanbudo, organizador del Stage.

Era muy importante la asistencia de Mariano Carrasco porque además de concretar sus funciones con Doshu Soke tras su paso de grado en el último curso de Playa de Aro y convertirse en el único español que ostenta el título, además de uno de los únicos 4 del mundo, estando sólo por debajo del propio Doshu Yoshinao Nanbu, también se mantuvo una reunión para negociar y concretar las fechas para el próximo curso internacional de Nanbudo, que tendrá lugar en Sabiñánigo en el mes de marzo.

Durante el curso, de dos días de duración, se han realizado intensos entrenamientos, haciendo mucho hincapié en los trabajos de salud. Cada uno, de dos horas de duración en sesión de mañana y sobremesa, se ocuparon de exprimir y desgranar cada una de las técnicas hechas, con el fin de que, aprovechando la cantidad de cinturones altos que había, se pudiese profundizar y resolver cualquier duda que surgiera.

El domingo se unieron a la clase los niños, haciendo del entreno una escena divertida y trabajando técnicas de proyección y caídas espectaculares que los dejaban boquiabiertos igual que a los familiares que habían ido a acompañarlos.

Ya a la vuelta, haciendo balance del curso, Mariano Carrasco valoró positivamente este viaje, ya que a los contactos mantenidos con Doshu Soke en temas de trabajo y organización de la nueva temporada, consensuando actividades, se unió el reencuentro con viejos amigos a los que hacía tiempo que no veía y con los que se habían compartido muchas horas de tatami.

Está previsto que al curso en Sabiñánigo en marzo del próximo año se desplace una nutrida delegación escocesa, y la Asociación Española de Nanbudo está trabajando ya en ello, para conseguir organizarlo todo de manera que resulte posible y se den cita el mayor número de nanbudokas, intentando superar la meteórica cifra de 350 en Huesca el año pasado.