Un siglo de cine en Graus

cine salamero graus

Graus miraba este sábado a su pasado para recordar que hace más de un siglo que el cine llegó a Graus con dos inauguraciones importantes, en el año 1913, la del Cinema Ideal, y el 13 de septiembre de 1934, la del cine teatro Salamero donde todavía hoy se sigue proyectando películas. El acto conmemorativo contó con la presencia de los hijos y nieto de Agustín Salamero, primer propietario, y el hijo de Agustín Lleida, Pascual. La música de cine la pusieron las bandas de música La Paz de Siete Aguas de Valencia y la de la Asociación Cultural Gradense.

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La muestra “Un siglo de cine”, que se expondrá de manera permanente, y una vieja cámara de proyección daban la bienvenida a los grausinos que participaron en el homenaje que comenzó con el repaso, por parte del técnico de cultura del Ayuntamiento, Jorge Mur, a los hechos más reseñables en estos cien años como, por ejemplo, las primeras proyecciones en el convento de Santo Domingo, la inauguración del Cinema Ideal, la llegada del cine sonoro en la década de los 30 o la inauguración del cine teatro Salamero en 1934 donde la primera película que se proyecto fue “La llama eterna”.

La guerra civil paralizó la actividad en ambas salas que la retomaron en los 40, especialmente, el Salamero con grandes estrenos, trailers de las proyecciones futuras, carteles pintados o reparto de programas de cine a la salida de la misa.

Estos hechos se recordaban con la presencia en el escenario de los hijos de Agustín Salamero (Mariano, Mari Carmen, Conchita y Alicia) y uno de los nietos (Jose Ramón) que repasaron la aventura de sus padres, Augusto y Paca, al construir el teatro cine que recordaban fue un negocio familiar, lugar de reunión, de grandes y pequeños, y del que guardan grandes recuerdos.

Los 50 fueron años desastrosos para las dos salas de cine, y la gestión del cine Salamero fue cedida a los hermanos Tobeña de Barbastro, hasta que fueron adquiridos en 1956, el Salamero y el Ideal, por Agustín Lleida y gestionados por su hijo Pascual que acometió grandes obras en la primera sala.

En 1994, el Ayuntamiento adquirió el teatro Salamero donde la actividad cinematográfica, continúa hasta hoy, convertida la sala en escenario también de otras manifestaciones culturales.

La sala acoge al año unos 5.600 espectadores. En 2011, se acometió la sustitución del tejado pero siguen siendo necesarias otras obras en el patio de butacas (las actuales datan de 1971) o la digitalización.

El homenaje concluía entregado unas placas, de recuerdo de la fecha, a las dos familias, y con el concierto ofrecido por las bandas de música.