Sobrarbe y Hautes Pyrénées avanzan en el Plan de Gestión del Bien Pirineos-Monte Perdido

Distintos agentes de ambos lados de la frontera conocía este jueves en Boltaña el “primer diagnóstico” del Plan de Gestión del Bien Pirineos-Monte Perdido que está desarrollando una empresa contratada por el Conseil General de Hautes Pyrénées. El objetivo del mismo es “mantener, preservar y desarrollar” no solo el bien en cuestión, sino todo territorio que lo alberga potenciando el turismo y la ganadería sostenibles, entre otros.

Entre las conclusiones del taller participativo celebrado este jueves estaba la necesidad de transmitir información a universidades y otros colectivos para que conozcan el bien Pirineos-Monte Perdido. Una de las iniciativas planteadas en este sentido es “recopilar la memoria de los ancianos” de la zona, explica Jean-Michel Larroche, director de cohesión territorial de Hautes-Pyrénées, que considera esta sabiduría popular “un patrimonio muy importante”.

En cuanto a la preservación de este espacio, durante el encuetro celebrado en la sede de la Comarca de Sobrarbe, se destacaba la importancia de organizar “todos los reglamentos y planes de desarrollo” de las distintas figuras de protección con las que cuenta el territorio. El desarrollo económico de Sobrarbe y Altos Pirineos y su conciliación con el entorno era otro de los puntos tratados y que preocupan especialmente a todas las partes.

La elaboración de este Plan de Gestión se enmarca dentro del proyecto de cooperación transfronteriza “Pirineos-Monte Perdido, Patrimonio Mundial” (PMPPM), aprobado en el programa europeo POCTEFA y que tiene como objetivo la valoración turística, medioambiental y cultural de este espacio.

La Comarca de Sobrarbe es jefe de filas y socio del proyecto junto al Gobierno de Aragón, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Conseil General de Hautes Pyrénées, Parque Nacional de los Pirineos, Communauté de Comunes de Gèdre-Gavarnie y la Commission Syndicale de la Vallée du Barège. El bien Pirineos-Monte Perdido fue declarado en 1997 Patrimonio Mundial por la UNESCO.