La restauración del techo del salón del Tanto Monta ya tiene empresa adjudicataria

Salón Tanto Monta

La Subdirección General del Instituto del Patrimonio Cultural de España ha decidido adjudicar las obras de conservación y restauración del alfarje “Tanto Monta”, del Palacio Episcopal Viejo anejo a la Catedral de Huesca, a la empresa Restauración de Edificios, Artesonados y Retablos Alonso, S.A., por un importe de 496.248 euros. La obra se llevará a cabo en tres anualidades, siendo las de 2015 y 2016 aquellas en las que se realizará el grueso de la obra. Esta adjudicación llega con muchos meses de retraso, y después de que la anterior, hace unos años, fuera impugnada por una de las empresas que se presentaron y se haya enfrentado a un largo proceso judicial.

En la propuesta de adjudicación se asegura que la selección de la empresa se ha realizado por ser la que presentó la oferta económicamente más ventajosa para la Administración.

Hay que recordar que, según una sentencia de la Audiencia Nacional, de fecha 18 de abril de 2013, en relación con un recurso que se había interpuesto en el procedimiento de licitación anterior, se acordó evaluar de nuevo las proposiciones, que presentasen las empresas que habían sido admitidas a la licitación de dicho contrato. En esta nueva convocatoria se presentaron cinco ofertas de otras tantas empresas: In situ, Conservación y Restauración, S.L.; UTE: Damarín SL/Antique SL; Arte, Conservación y Restauración S.L; Restauración de Edificios, Artesonados y Retablos Alonso, S.L; y Estudios y Métodos de Restauración, S.L. De las cinco empresas, resultó excluida esta última, por no superar el umbral de la puntuación técnica fijado.

El presupuesto de este año 2014 será de algo más de 57.000 euros. En 2015, se invertirán 229.000 euros, y en 2016, casi 210.000.

La empresa elegida superó, en relación con el resto de licitadores, tanto la oferta económica, como la técnica. En la adjudicación se destaca que tiene un buen conocimiento del bien a restaurar y su estado actual. Se valora positivamente la metodología y el desarrollo del trabajo por ser ordenada, clara y concisa. Las propuestas de consolidación, movimiento de piezas e instalación de vigas son suficientes. Además, consideran correcta la propuesta para completar el estudio y la descripción del tratamiento de las policromías, y las fases de intervención a desarrollar se describen, en cada caso, deforma correcta. Valoran igualmente la aportación de un cronograma detallado y bien organizado, así como la organización de todo el trabajo.

Hay que recordar que los Presupuestos Generales del Estado para 2014 recogían una partida de 300.000 euros en el Ministerio de Cultura para esta restauración. Los trabajos se presupuestaron en su día en 711.000 euros. A esta nueva licitación tan sólo podían concursar las mismas empresas que lo hicieron la primera vez, incluida la empresa que había sido excluida, por haber realizado un estudio sobre la techumbre. La obra ha sufrido un importante retraso debido a problemas judiciales, que se complicaron con el concurso para la licitación de la obra, y que llevaron a anular todo el proceso y a tener que empezarlo de cero.

El Ministerio de Cultura y la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón eran los encargados de la restauración del Salón del Tanto Monta. Hace unos años ya, el Gobierno aragonés se ocupó de sanear las humedades de las paredes de este espacio, además de mejorar la calefacción y la iluminación. Ahora tan sólo queda la restauración de la techumbre, un elemento mudéjar importantísimo del siglo XV, y que con sus inscripciones es el que da el nombre al Salón.

Hay que recordar que, en la adjudicación inicial de estas obras, se excluyó del proceso a la empresa ARTYCO, S.L., porque se consideraba que jugaba con ventaja al haber sido la empresa que realizó en 2008 el “Estudio del alfarje policromado del Palacio Episcopal de Huesca”. La obra se adjudicó a In Situ, Conservación y Restauración S.L. Fue entonces cuando ARTYCO presentó un recurso y la sentencia rechazó la exclusión y acordó que ese estudio debía ponerse a disposición de todas las empresas que concurrieran al concurso, para que todas jugaran con la misma ventaja.