“La contaminación del río Gállego debe ser abordado como un problema de Estado”

Así de contundente se mostraba Luis Clarimón, responsable de Medio Ambiente de CC.OO. Aragón, en relación a las aguas contaminadas del río Gállego, como consecuencia de los residuos de fabricación de lindano, generados por la empresa Inquinosa de Sabiñánigo. Un problema medioambiental que se remonta a la década de los 80 y para el que exigen actuaciones concretas a corto y largo plazo.

Para ello, instan al Gobierno de Aragón a poner en marcha un plan de Salud Ambiental y a las Cortes de Aragón a crear una comisión de seguimiento. Así mismo, reclaman que se dé prioridad absoluta a la seguridad de la salud pública y se informe a la población de cada uno de los pasos que se van dando en la limpieza de los lugares contaminados.

Piden a los gobiernos de España y Aragón que elaboren un plan especial para la financiación de la recuperación del Gállego, que contemple toda la cuenca afectada. También es fundamental, señala Clarimón, encontrar el foco principal de contaminación, que puede ser múltiple: Bailín, Sardas, la propia fábrica o los embalses.

Desde el sindicato dudan de que los depósitos de agua de las localidades afectadas deban limpiarse con cloro para evitar otros organoclorados, al considerar que la dilución, abriendo compuertas, no es una solución adecuada. Los productos químicos de los que se habla son Compuestos Orgánicos Persistentes y están sujetos al Convenio de Estocolmo, explica.

También abogan por tratar los cambios legislativos necesarios para que casos como éste no vuelvan a repetirse. Y abordar la situación creada tras la sentencia firme contra la empresa que, además de las dificultades para adjudicar los costes de la recuperación ambiental, se da la circunstancia de la imposibilidad de recuperar un sólo euro y el hecho de no poder resolver la situación legal creada con los suelos contaminados abandonados por la empresa.

Al tratarse de productos muy tóxicos y cancerígenos, desde CC.OO. Aragón se ha realizado un seguimiento de todas las actuaciones realizadas en torno al vertedero de Bailín. Fundamentalmente sobre la seguridad y la salud laboral de los trabajadores, en torno a medio centenar, cuyas medidas se han cumplido de forma rigurosa, explican.