La financiación para el refugio de Cap de Llauset está asegurada

refugio de Cap de Llauset

Continúan las obras de construcción del refugio de Cap de Llauset, en el término municipal de Montanuy. Este lunes, representantes de las instituciones y entidades que están financiando esta actuación visitaban la zona para conocer de primera mano su evolución y se comprometían a seguir apoyando la construcción del que será el refugio del Pirineo aragonés más oriental.

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El 2014 es el tercer y último año de un convenio firmado en 2012 entre Diputación Provincial de Huesca, Ayuntamiento de Montanuy y Federación Aragonesa de Montañismo (FAM). Hasta el momento se han invertido a través de él casi 700.000 euros a los que se suman, ahora, 144.000 más, a la espera de firmar el nuevo convenio y con la intención de poder realizar el cerramiento de uno de los dos edificios que componen el refugio.

Las obras del refugio avanzan notablemente y la puesta en servicio de al menos la mitad de sus instalaciones será en poco más de dos años una realidad. Así lo confirmaba el presidente de la Diputación de Huesca, Antonio Cosculluela quien, destacaba que, gracias al compromiso de la institución que preside, el Ayuntamiento de Montanuy y la FAM, se podrá ampliar y mejorar la red de refugios de montaña del Pirineo.

Así mismo informaba de que también se está trabajando en el próximo acuerdo gracias al cual se concluirán las obras que permitan al menos la puesta en marcha de parte del refugio, en un principio, en otoño de 2016. De hecho, Cosculluela resaltaba la colaboración de las tres partes que contribuye al desarrollo de la zona a través del sector turístico, un importante complemento a la economía de la zona basada en la ganadería.

José María Agullana, alcalde de Montanuy, se expresaba en la misma línea, resaltando la importancia de contar con un equipamiento como éste que sirva para atraer a más personas en una zona cada vez más despoblada y que necesita inversiones que promuevan el desarrollo del territorio.

Y Modesto Pascau, en representación tanto de Prames como de la FAM, explicaba las repercusiones positivas que este refugio conllevará tanto para quienes realizan el GR11 – ya que de momento no se cuenta con ninguno en la zona - como para los posibles usuarios de excursiones de un día. Añadía que “este macizo es uno de los más importantes del Pirineo aragonés y el que menos refugios tiene, de allí la importancia que tiene la construcción y puesta en marcha de este refugio”.

Resaltar que está a los pies de toda una serie de picos de más de tres mil metros que componen todo el extremo oriental de las Maladetas. Permite planificar, junto al refugio de La Renclusa, un recorrido de carácter alpino y circular al pico Aneto y al macizo de las Maladetas, y además es punto de apoyo para la realización de diferentes circuitos de montaña por los múltiples ibones que hay en la zona.

Está previsto que, a finales de octubre, momento en el que las obras se detengan por la llegada el mal tiempo, se pueda dejar finalizada exteriormente la construcción de las dos bases-sótano y uno de los dos edificios que componen el refugio.

El refugio

El presupuesto previsto para la elaboración y construcción de este refugio asciende a 2,5 millones de euros. Lo está construyendo Prames y su titularidad corresponderá a la FAM. Está ubicado a 2.450 metros de altura, siendo el más alto de los refugios guardados en el Pirineo aragonés y tendrá al terminar una superficie total construida de 939,65 metros cuadrados entre los dos edificios.

En el que queda para terminar más adelante se ubica la planta semisótano de 150 m² donde estará un punto limpio para gestión de basuras, los depósitos del agua, el cuarto eléctrico y la sala de calderas y el almacén. En la planta baja del edificio que se está terminando exteriormente se ubicarán los servicios de cocina, recepción, comedor, guardaesquíes, enfermería y taquillas, además de otros espacios dedicados a aseos y para poder secar la ropa. En la planta primera de este edificio y en el aledaño se ubicarán los dormitorios de los montañeros y estancias de los guardas. El conjunto se completa con una serie de instalaciones auxiliares como son la depuradora, la estación meteorológica, una base de helipuerto y el abastecimiento de agua.

La FAM, de la mano de los arquitectos del proyecto Alejandro Royo y Ramón Solana, ha querido aplicar en el diseño de este refugio los elementos constructivos más modernos en cuanto a la limpieza del proceso constructivo y el mantenimiento y gestión posterior del edificio. Se ha optado por un edificio construido internamente en módulos prefabricados, de manera que in situ en la obra solamente se realiza ya su montaje a modo de mecano.

Estos módulos, por el material utilizado y el hecho de ir construidos previamente, facilitan la capacidad de aislamiento del edificio, y por tanto el menor consumo de energía para mantenerlo a temperaturas agradables. El recubrimiento de los mismos se realiza en chapa gris, integrando así el refugio en los colores predominantes de su entorno granítico, a la vez que consiguiendo una estructura compacta y muy acorde a soportar los rigores del clima de alta montaña. Las bases de los dos módulos que componen el refugio sí son de obra, y su recubrimiento se realiza con la misma piedra granítica del entorno, esta vez colocada en seco.

La Red de refugios de la FAM

La FAM gestiona un total de 18 albergues y refugios de montaña en Aragón, 15 de ellos guardados todo el año y de los cuales 13 en la provincia de Huesca, a los que habrá de sumar pronto éste de Cap de Llauset.

Los refugios se han demostrado como elementos dinamizadores del territorio donde se ubican, atrayendo a deportistas de muchos puntos (sólo un 15% de las pernoctas de los refugios de la FAM son aragoneses), que no sólo pernoctan en el refugio, sino que lo hacen además en otros establecimientos del valle, o simplemente les sirven como fin de una ruta senderistas a aquellos turistas que pasan varios días visitando ese territorio.

En concreto, en 2013 los refugios de la FAM registraron 76.442 pernoctas. Desde enero a agosto de 2014 se llevan recogidas 64.808, un 11% más que en ese mismo periodo de 2013, aunque la diferencia mayor entre los dos años viene marcada sobre todo por el periodo de primavera, ya que el incremento de pernoctaciones entre el verano (julio y agosto) de 2013 y de 2014 ha sido de un 5%.