Octubre micológico en Huesca y provincia

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Muchas son las actividades micológicas que se celebran este mes en la provincia de Huesca. En Jaca la Asociación La Usonera organiza el V Congreso de micologia y el Concurso fotográfico. Otras poblaciones se preparan para celebrar sus jornadas micológicas y ferias de otoño: Canfranc, Bielsa, Jaca, Biescas o Biescas

En Huesca se recomiendan las zonas del Valle de Echo, la zona de Gabardito o la Selva de Oza, todas ellas áreas de gran riqueza y variedad micológica.  La ruta que va desde Oroel a San Juan de la Peña nos muestra paisajes de gran belleza y espectacularidad, así como lugares emblemáticos para la historia de Aragón como es el Monasterio de San Juan de la Peña.  En los valles de Tena y Benasque encontraremos multitud de recorridos, en los que adentrarnos para el conocimiento y la recolección de las setas .Gran variedad de setas y hongos también encontramos en el valle de Aragüés de Puerto, el valle de Benasque o Reclusa, la comarca de Sobrarbe,

Los factores que más influyen en el desarrollo de las setas, son la humedad y la temperatura. Para que las esporas germinen es necesaria una humedad relativa alta, en torno al 70% y una temperatura suave, en una franja que va de los 10 a los 25º C; no obstante, hay especies termófilas que salen en verano y otras que sólo se dan en invierno.

Consejos básicos para la recogida de setas

(Francisco Serrano)

Ante la duda es mejor no cogerlas, respetando todos los ejemplares, sin estropearlas ni romperlas, puede que alguien que venga después si las conozca, o tenga otros intereses. Además todas tienen alguna misión en la naturaleza.

No cogerlas todas, hay que dejar algunas para que puedan dispersar sus esporas y en años siguientes siga habiendo.

Ser respetuoso en su recolección y no remover el suelo que las sostiene para no dificultar el nacimiento de otras en su lugar. Está prohibido arrancarlas, hay que cortarlas con navaja, dejando el micelio subterráneo, que seguirá produciendo más ejemplares.

La mejor forma de transportarlas es en cestas de mimbre, donde además de airearse, dejarán sus esporas por donde pasemos.

Deben evitarse áreas que puedan estar contaminadas como zonas industriales, bordes de carreteras etc.

Proceder a su identificación antes de consumirlas para estar seguros de que no son venenosas. No fiarse de supersticiones populares como que las setas ingeridas por animales no son venenosas, o que si lo son las que cambian de color al ser recogidas.

Consumirlas en pequeñas cantidades, dada su poca digestibilidad y lo antes posible ya que son muy perecederas, por esta misma razón no se deben conservar en bolsas de plástico porque se estropean antes. Si están fermentadas no deben comerse, ya que hasta las especies comestibles resultarían indigestas.

En caso de intoxicación o sospecha de ésta, acudir inmediatamente a un centro médico, a ser posible con un ejemplar de cada especie que se haya consumido.

La flora micológica aragonesa incluye especies muy tóxicas. El desconocimiento y la confusión con especies comestibles similares, hacen que cada año se produzcan intoxicaciones, algunas de ellas mortales.

Algunas de las setas que crecen en Aragón son:

Falsa Oronja (Amanitas muscaria)

Oronja Mortal (Amanitas phalloides)

Seta de San Jorge (Tricholoma georgii)

Colmenilla (Morchella esculenta)

Trufa Negra (Tuber nigrum)

Calabaza (Boletus edulis)

Champiñon Silvestre (Agaricus campestris)

Rovellón o Revollón (Lactarius deliciosus)

Setas de Pino (Tricholoma terreum)

Clavaria (Ramaria aurea)

Seta de Cardo (Pleurotus eryngii)

Seta de Chopo (Agrocybe aegerita).

Bosques ricos en especies:

Hayedos:

Son bosques frondosos en los que la dificultad que tiene la luz de llegar al suelo, dificulta el crecimiento en él de otras plantas. Ocupa territorios con altas precipitaciones y se desarrolla en suelos ricos en materia orgánica. Se extienden por los valles del Pirineo. También en el Prepirineo.

Abedulares:

Su intolerancia a la sombra le hace estar en los linderos de los bosques o en bosquetes entre campiñas, también en las proximidades de los cursos de agua. En Aragón podemos encontrarlos en casi todos los valles pirenaicos

Robledales y melojares:

Estos bosques caducifolios se están viendo mermados por la mano del hombre que los tala para sustituirlos por praderas de pastoreo y pinares. En el Pirineo se sitúan en las zonas bajas de los valles, por todo el Prepirineo, Sierra de Guara

Abetales:

Ocupan laderas y zonas umbrías de los barrancos. Se presentan asociados en muchos casos a los hayedos, formando importantes extensiones de bosques mixtos. Prefieren los suelos frescos y los climas húmedos. Se encuentran exclusivamente en los barrancos y valles del Pirineo.

Pinares:

Estos árboles de hoja perenne ocupan la mayor extensión boscosa de Aragón, ya que se ha utilizado masivamente en las repoblaciones forestales, por su aprovechamiento maderero. Son bosques muy ricos en hongos.

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