Concierto de la pianista Elena Selezneva a favor de la Fundación “Juan Bonal”

Elena Selezneva, pianista rusa

La Fundación "Juan Bonal" de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, en colaboración con la Obra Social de Ibercaja, ha organizado para el próximo día 8 de noviembre, un concierto solidario a cargo de la pianista rusa Elena Selezneya. El dinero recaudado se destinará a la labor social y educativa que las Hermanas desarrollan en Venezuela. El recital tendrá lugar a las 19.30 horas en el Centro Cultural “Palacio Villahermosa”.

La concertista Elena Selezneva comienza sus estudios de piano con seis años en la Escuela Tchaikovsky in Klin y sus primeros recitales los ofreció cuando contaba diez años. Más tarde acaba sus estudios musicales en el Conservatorio y se desplaza a Moscú como alumna de la Academia Gnesin donde se sumerge en las tradiciones de la Gran Escuela de Piano Rusa.

En la actualidad participa en conciertos y festivales compaginando esta actividad con la enseñanza. En su recital el público asistente podrá disfrutar de un amplio elenco de interpretaciones, desde Bach hasta música moderna. No obstante, su gran pasión es la difusión de la música rusa.

Para colaborar se ha previsto que habrá una aportación económica de 10 euros para los adultos y de 5 euros los menores de 12 años. Las entradas se pueden adquirir en el Colegio Santa Ana de Huesca y en el Palacio Villahermosa. Existe una fila 0 para aquellas personas que quieran colaborar.

Misión “Los Ángeles del Tukuko”, Venezuela

Las Hermanas de Santa Ana celebran en 2014 125 años de historia en Venezuela. El 18 de septiembre de 1890 desembarcan en Maracaibo un grupo de veinticinco Hermanas que llegan para atender a los enfermos de lepra. Es la primera vez que la Congregación se establece fuera de España. Una fecha importante que quieren celebrar colaborando con la labor que éstas continúan en este país.

Venezuela tiene el centro de refinación más grande del mundo. El petróleo genera el 80% de los ingresos que obtiene el país en concepto de exportación. Posee además gas, oro, hierro, carbón, calizas y otros productos bien cotizados en el mercado internacional. La cuenta de explotación supone una renta per cápita muy elevada. Los recursos naturales y sus riquezas son exuberantes. Es difícil comprender que la economía sea de subsistencia y que los recursos no lleguen al pueblo.

La moneda nacional ha sufrido una devaluación del 1000%: Situación que requiere de grandes dotes de imaginación para la caridad. Las Hermanas de la Misión “Los Ángeles del Tukuko” saben de ingenio y audacia. Llegan a la Misión, situada en la sierra de Perijá, ramal más septentrional de la cordillera de los Andes en 1952, invitadas por los Padres Capuchinos que cuatro años antes, se establecieron en esta zona habitada por las etnias yupa, barí y wayúu.

Cinco son las Hermanas que componen esta primera comunidad de la que son herederas las tres Hermanas que continúan en la Misión. Siguen acompañando, junto con los Hermanos Menores Capuchinos, la vida de la Misión: las clases y el internado femenino, las visitas a las comunidades indígenas, el comedor escolar para la Escuela Pública, un pequeño dispensario, la promoción de la mujer, etc.

El 90% del profesorado de la Unidad Educativa de la Misión ha sido formado en la Misión y pertenece a estos pueblos indígenas que luchan y trabajan para que otros puedan acceder a la educación y con ella a una vida mejor.

La Misión conserva el empuje y vitalidad de los inicios, pero necesita ayuda del exterior. No hay agua corriente y eso supone ir a buscar agua al río para cocinar, lavar los utensilios y asearse en el río. Se ha de ampliar la escuela y continuar alimentando a los 173 internos. Se necesitan medicinas y afianzar los programas educativos para niños con necesidades especiales.

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