La apuesta ganadora de las concentraciones parcelarias

82.597 hectáreas, repartidas entre 47.204 parcelas aportadas, de las que son propietarios 6.684 agricultores son las grandes cifras, ya culminadas, de la concentración parcelaria en esta legislatura, uno de los aspectos más determinantes y prioritarios de la política desarrollada por la Dirección General de Desarrollo Rural del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón. Veintitrés zonas, en otras tantas poblaciones, han visto ultimado el proyecto de concentración a lo largo de esta legislatura.

Fonfría, en el Jiloca turolense, ha sido la última de las poblaciones en las que 73 propietarios recibieron el pasado martes sus títulos de propiedad. El hecho de que el de las concentraciones parcelarias sea un procedimiento prolongado en el tiempo, hace que el Departamento de Agricultura tenga otros proyectos de concentración en distintas fases. Así, hay otras 62 zonas en marcha, ya sea con el decreto aprobado (16), con bases provisionales (3), con bases definitivas (13), en redacción de proyecto (5), con acuerdos ya en firme (4), con toma de posesión (14) o en proceso de acta de reorganización (7).

Estas cifras suponen que 185.184 hectáreas se encuentran en alguna de las fases del proceso de concentración, un volumen que afectan a más de 19.000 agricultores y que supone la aportación de casi 148.000 parcelas.

Por provincias, el balance es el siguiente:

Huesca: 15 zonas, 27.768 hectáreas, 2.431 propietarios, 4.864 fincas de remplazo.

Teruel: 4 zonas, 21.444 hectáreas, 1.224 propietarios, 4.841 fincas de remplazo.

Zaragoza: 4 zonas, 33.385 hectáreas, 3.029 propietarios, 5.189 fincas de remplazo.

 

Esta línea de actuaciones está incluida en el Programa de Desarrollo Rural de Aragón 2007-2013 que prevé para este periodo una inversión pública de más de 60 millones de euros cofinanciados por el propio Gobierno de Aragón, Ministerio de Agricultura y el FEADER.

Luis Marruedo, director general de Desarrollo Rural del Gobierno de Aragón, entiende que la concentración parcelaria es una actividad fundamental en el proceso de mejora de las estructuras agrarias. Su objetivo es aumentar el tamaño medio de las parcelas mediante la agrupación de las propiedades rústicas de cultivo, con el fin de disminuir los costes de explotación y una utilización más racional de los medios de producción. Asimismo se consigue favorecer la implantación o mejora de determinadas infraestructuras, absolutamente imprescindibles para que el campo aragonés sea competitivo y, por tanto, atractivo para las futuras generaciones.

Marruedo destaca también el aumento del valor de las propiedades y el hecho de que todo el proceso administrativo y registral sea completamente gratuito, además de la correspondiente mejora de las infraestructuras.

Las concentraciones parcelarias tienen un efecto importante en los términos en los que se realizan ya que implican una sustancial mejora en las redes viales, accesos a fincas y desagües. Así, en esta legislatura, la Dirección General de Desarrollo Rural ha concluido obras a través de la empresa pública aragonesa SARGA por un importe de casi 2 millones de euros, a las que hay que unir otros 330.000 en obras que ha llevado a cabo otra empresa pública, esta vez estatal, TRAGSA.

La disminución de los tiempos a la hora de desplazarse, la eliminación de parcelas que resultan económicamente inviables o la creación de una red de caminos, accesos y desagües son las principales ventajas. Un menor gasto que supone, lógicamente, una mayor rentabilidad en las explotaciones.

Ara, Pueyo de Fañanás, Usón, Escatrón, Pozuel, Ballobar, Callén, Igriés, Monflorite, Ontiñena y Gurrea de Gállego y caminos en Viacamp, Quinto de Ebro y Gúdar son algunas de las poblaciones que se han visto mejoradas en sus infraestructuras a lo largo de los tres últimos años.

En estos momentos, la Dirección General de Desarrollo Rural, ejecuta 13 obras en otras tantas poblaciones de la Comunidad Autónomas, todas ellas ligadas a procesos de concentración parcelaria. Estas obras suman algo más de 14,4 millones de euros.

Los trabajos de mayor cuantía se están llevan a cabo en el municipio monegrino de La Almolda, con un presupuesto de 3.462.221 euros. Obras de un importe considerable se están ejecutando igualmente en la concentración parcelaria de Ballobar (2.428.808 euros), y en la II Fase del proyecto de Caminos en el Canal Calanda-Alcañiz  (2.326.966 euros).

Superan igualmente el millón de euros de inversión los trabajos en marcha en Pozuel del Campo (Teruel), por una cuantía de 1.275.098,00 euros y el proyecto de apertura de caminos y replanteo de fincas de reemplazo en la concentración de Torralba de los Frailes (1.310.634 euros)

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