La exposición ‘La huella de Augusto’ en Huesca se prorroga hasta abril

‘Vrbs Victrix Osca. La huella de Augusto’ es el título de la exposición con la que Huesca rinde homenaje al primer emperador de Roma, del que este año se ha conmemorado el bimilenario de su fallecimiento. La muestra, que se exhibe en el Museo de Huesca, pretende acercar al visitante cómo era la vida en la ciudad en tiempos de Augusto.

Comisariada por José Fabre, la exposición debía finalizar este mes de noviembre pero sus organizadores, el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Huesca, han decidido prorrogarla hasta el 26 de abril. Se puede visitar de martes a sábado de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas. Domingo y festivos, de 10 a 14 horas.

La muestra tiene como punto de partida una gran ortofotografía con el mapa de los hallazgos romanos de Huesca. Esta imagen está apoyada por varios paneles temáticos que proponen al visitante un recorrido por la sociedad romana de la época a través de diferentes ámbitos: la religión y los rituales funerarios; la vida cotidiana de los ciudadanos oscenses; los espectáculos en época clásica; la economía; las comunicaciones de Osca, tanto con las ciudades del entorno como con el resto del imperio; o el gobierno y la organización publica de la ciudad, entre otros.

En este espacio, ubicado en el Salón del Trono del Museo de Huesca, además se exhiben varias piezas originales, una de ellas expuesta al público por primera vez. Se trata una lápida de piedra una inscripción conmemorativa de finales del siglo I o inicios del siglo II que recuerda a uno de los pocos magistrados romanos que se le conocen a Osca en esta época. Este personaje acumuló en su carrera política el máximo poder civil y religioso de la ciudad.

A ella le acompañan dos piedras armeras, de época medieval y moderna, en las que el visitante podrá ver la inspiración clásica de la heráldica de la ciudad de Huesca.

Además en este recorrido se muestran dos monedas de plata, una del 39-37 a.C y otra acuñada entre el 2 a.C. y el 14 d.C. La primera de ellas se caracteriza por ser la primera vez que aparece en una moneda el nombre de la ciudad con la grafía latina OSCA. La segunda, se trata de un denario acuñado en Lugdunum (actual Lyon – Francia), para celebrar la designación como herederos al trono de los nietos de César Augusto Cayo y Lucio. En ella se pone de manifiesto el carácter propagandístico y vía de comunicación del poder.

Comentarios