Ecologistas en Acción califica de parodia la visita de Lobón a Sabiñánigo por el lindano

Parodia o pantomima son los calificativos que mejor cuadran para Ecologistas en Acción el acto que el consejero Lobón y toda su comitiva realizó en Sabiñánigo con referencia a las acciones del lindano.

Consideran que “no hacía falta desplazarse hasta Sabiñánigo acompañado de dos directores generales, técnicos de su departamento y el director de la empresa pública SARGA, de la que Lobón es el máximo responsable, para anunciar la intención de derribar la fábrica de INQUINOSA, una demolición y descontaminación de terrenos que se debería haber llevado a cabo hace más de veinte años”.

Califican el anuncio de “ vacío de contenido cuando anuncian que van a comenzar a trabajar para firmar un convenio con el Ayuntamiento de Sabiñánigo para que el dueño de la fábrica se hiciera cargo de la demolición y descontaminación de la misma. Por lo que se preguntan que pretende el Consejero lograr con ese futuro convenio, lo que los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón no han logrado en más de 15 años de actuación ante los órganos judiciales.

Para Ecologistas en Acción cada día es más evidente que “ Modesto Lobón está superado por las circunstancias y que su deriva con el asunto del lindano le está llevando a un laberinto del que la única salida es la dimisión o su fulminante cese.”

El desastre que ha supuesto el traslado de los residuos de lindano del vertedero de Bailín no es defendible para esta asociación. Expresando en un escrito que “ el consejero no ha girado ni una sola visita y de la que ignora casi todo o sobre la que falta a la verdad de forma compulsiva al presentar como inversión los gastos derivados de la nefasta gestión del traslado y la contaminación provocada por el mismo; 4,6 millones de euros para actuaciones en el barranco de Bailín y dos millones más para la instalación de los filtros de carbono en las poblaciones que se suministran del río.”

Después de analizar la visita y las declaraciones solamente se puede extraer para los ecologistas, “la intención de extender una cortina de humo para distraer la atención del público y los medios de comunicación, de la insostenible y cada día más comprometedora, negligente e incompetente gestión de su departamento en el traslado de los residuos, que ha acarreado un desastre ambiental y un grave atentado contra la salud de los habitantes de Sabiñánigo y de los 60.000 usuarios de las aguas del río Gállego.”