27 restaurantes de la provincia de Huesca ofrecen cocido con vino de la DO Madrid

La Bodega Las Moradas de San Martín, propiedad del grupo Enate, presentaba en Huesca, en el Hotel Pedro I, la tercera ruta del cocido, una propuesta que une el plato madrileño por excelencia, el cocido, con uno de los mejores vinos que podemos encontrar en la denominación de origen de Vinos de Madrid, el Initio, un monovarietal de garnacha, la uva más arraigada en la zona.

Los menús son a precio cerrado e incluyen los tradicionales tres vuelcos del cocido y el vino señalado.

En el siguiente enlace se puede consultar la relación de los 90 restaurantes aragoneses en los que se puede degustar esta propuesta hasta la primavera de 2015: http://www.igastroaragon.com/p/los-videos.html

El Vino

Viñedos de San martín es una empresa, establecida en 2001, cuyo objetivo es la elaboración de vinos de calidad dentro de la Denominación de Origen Vinos de Madrid.

La Bodega está ubicada en San Martín de Valdeiglesias, provincia de Madrid, en el denominado “Pagos de los Castillejos”.

Sus vinos se comercializan con la marca Las Moradas de San Martín, y n la actualidad, su gama se compone de tres productos:

LAS MORADAS DE SAN MARTIN – INITIO

LAS MORADAS DE SAN MARTIN - LAS LUCES

LAS MORADAS DE SAN MARTIN – SENDA

Los tres elaborados con la variedad garnacha.

El viñedo, “Pago Los Castillejos”, donde se ubica la Bodega, se asienta en la parte más alta de la localidad, a 860m de altura, sobre suelos arenosos de origen granítico. Allí conviven viñedos viejos de garnacha plantados en el año 1930 (recién cumplidos los 80 años) formados en vaso a marco real, con plantaciones nuevas seleccionadas para complementar la calidad.

Junto al viñedo propio, el arrendado de fincas controladas desde la Bodega y la compra de uvas, todas de garnacha, y algunas de más de 100 años, completan la producción.

Para la compra de uva las viñas son seguidas meticulosamente, fidelizando a los viticultores con nuestras prácticas y modos vinícolas. Buscamos viñas en zonas altas, mejores por sus suelos y el salto térmico marcado, obteniéndose rendimientos muy bajos, en torno a los 1.500-2.000 kg/hectárea, idóneos para desarrollar unas buenas crianzas y con ello un vino de guarda.