Mujeres valientes, emprendedoras y empresarias, en tiempos de crisis

El porcentaje de mujeres que encuentran un trabajo continúa siendo inferior al de los hombres. Un colectivo, que junto a jóvenes y mayores de 45 años, tiene más dificultades para acceder al mercado laboral. Muchas, sin embargo, no esperan a que les llegue una oferta de empleo y deciden embarcarse en un proyecto o un negocio que les permita sacar adelante a su familia.

Es el caso de Corina, residente en Huesca. Hace apenas un año decidió abrir su propio establecimiento hostelero. Un bar-restaurante que había pasado por varios propietarios en el barrio del Perpetuo Socorro al que, con sacrificio y muchas horas de trabajo, ha sabido convertir en su medio de vida.

Alegría es vecina de Ballobar, en la comarca del Bajo Cinca. Regenta desde hace tiempo una carnicería, negocio que quiere complementar con una empresa de ocio, gastronomía y cultura en la que se encuentra inmersa. Una opción arriesgada que le permita dar salida a sus productos, y que ve necesaria para poder conservar el negocio familiar.

Acometer un proyecto nuevo nunca es fácil, y menos cuando la coyuntura económica no acompaña. El acceso a la financiación y las complejas gestiones administrativas son algunas de las dificultades a las que tienen que hacer frente. Sin embargo, la conciliación de la vida familiar y laboral sigue siendo el principal escollo a superar.

Con el objetivo de sensibilizarles hacia el autoempleo y la actividad empresarial se desarrolla, a través de la Cámara de Comercio e Industria de Huesca, elPrograma de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM). A lo largo de este año se ha atendido a 106 mujeres, en edades comprendidas entre los 25 y los 54 años. Buena parte de ellas se encontraban desempleadas.