Ecologistas en Acción denuncia "improvisación y negligencia" en el barranco de Bailín

Ecologistas en Acción recomienda al consejero Lobón que gire alguna visita a las obras de Bailín, para que hable con conocimiento de causa y deje de hacer afirmaciones que nada tienen que ver con la realidad. Indican que es "patético y no se sostiene" que haga declaraciones sobre obras, que a pesar de la gravedad y presupuesto invertido, no ha visitado ni una sola vez.

Miembros de esta asociación han realizado varias visitas a las obras descendiendo al barranco de Bailin en seis ocasiones entre el 5 de noviembre y el 8 de diciembre. En base a estas visitas, la organización ecologista recomienda al consejero que antes de hablar y aumente su desprestigio emitiendo declaraciones infundadas, observe los hechos y se documente convenientemente.

Consideran que es necesario que tome las medidas adecuadas para que los gastos que han originado la "nefasta gestión" del traslado de los residuos no jalonen "otro despropósito técnico ni un despilfarro económico". Indican que el Consejero Lobón "ya ha demostrado su incapacidad para dirigir con eficiencia y seguridad las actuaciones contra la contaminación de los residuos de lindano y por tanto debería actuar en consecuencia".

En las primeras visitas, los miembros de Ecologistas en Acción observaron cajas de carbón ubicadas en el aforador de la CHE, que constituyen una inútil barrera al estar saturadas por los sedimentos del barranco. El agua que estaba retenida mostraba una gran carga contaminante y fluía por el fondo del aforador al río Gállego.

Aguas arriba se encontraron dos filtros de carbono que ni siquiera prestaban el pequeño apoyo para depurar una fracción del caudal del barranco que fluía contaminado hacia el río Gállego. Igualmente se observaron el inicio de de la construcción de dos pretendidas balsas de decantación de sedimentos, que por la altura de coronación de las armaduras, evidenciaban estar mal calculadas para los caudales que suelen circular por el barranco. Cuestión que se comprobó en las siguientes visitas. Las balsas ya acabadas denotaban la incapacidad técnica del que las había mandado construir, eran inútiles para decantar sedimentos y el agua desbordaba hasta por los laterales, circulando turbia y contaminada barranco abajo. En las últimas visitas de diciembre apreciamos que los técnicos se habían percatado de la escasa capacidad de las balsas y se trataba de corregir su equivocación, habían perforado el hormigón y estaban fijando con resinas nuevas armaduras para recrecer las balsas.

Concluyen indicando que si no ha habido nuevos e intensos fenómenos de contaminación del Gállego ha sido por el moderado y pausado régimen de precipitaciones; pero no por la efectividad de las obras en las que se están gastando más de cuatro millones de euros del presupuesto público.