El Campo Experimental Agrícola de Fraga podría entrar en funcionamiento en enero

El proyecto de construcción del Campo Experimental Agrícola de Fraga, con una superficie de dos hectáreas, avanza a buen ritmo. La previsión es que entre en servicio a principios de 2015. El campo experimental está para identificar alternativas de cultivos. En total se han seleccionado un total de veinte variedades, con posibilidad de salida en el mercado, como el granado, el ciruelo o el almendro, además de verduras y hortalizas.

El campo experimental se ubicará junto a la factoría de Becton Dickinson y en los terrenos conocidos como Regiones Devastadas. En estos momentos, explica el concejal delegado de Agricultura, José Ignacio Gramún, “los operarios trabajan en el acondicionamiento del terreno y el tendido de las tuberías. Se espera comenzar a plantar en el mes de enero”.

Recientemente se terminaba el vallado con tela metálica y se completaba la construcción de la caseta que alberga los dispositivos de regulación del sistema de riego, desde donde se controlarán, mediante un sistema informático, los suministros de abono y agua a las plantaciones.

El concejal delegado de Agricultura incide en la necesidad de diversificar el sector y apostar por la introducción de nuevos cultivos en la zona. Tras varios meses de intenso trabajo se ha seleccionado una veintena de variedades y tres árboles por cada una. Gramún explica que los ensayos se realizarán con variedades que produzcan fruta que llegue al mercado entre el 20 de abril y el 20 de julio y desde el 15 de agosto a octubre. Se ha querido evitar la época en la que se satura el mercado.

Nuevas especies y hortalizas

En el campo experimental, especies como el caqui, la planta del kiwi o las viñas uva de mesa estarán presentes junto a las hortalizas. Variedades que compartirán espacio con frutas conocidas como el albaricoque, la cereza, el melocotón, la pera, la nectarina, la platerina o el paraguayo. Con las novedades, explica, se estudiará cómo se adaptan a la zona y qué rendimientos ofrecen.

Así mismo, se reservará un 20% del campo para la plantación de verduras y hortalizas. El mercado de exportación demanda ahora mismo grandes cantidades de coliflor, lechuga y espárragos, pero también hay un consumo importante de judías verdes, tomate y pimientos, explica el concejal.

Juan José Orries, el director de MercoFraga, resume las razones que llevan al consistorio a impulsar un campo experimental, fruto del acuerdo al que se llegó con el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA): “Se trata de probar cultivos nuevos, y evitar que sean los agricultores quienes asuman el riesgo de realizar un ensayo y que éste fracase. Nosotros podemos asumir riesgos y probar para extraer conclusiones. Además de los frutales, hay otros cultivos que en explotaciones de más de cinco hectáreas pueden tener interés”, señalaba.

El campo experimental, promovido por MercoFraga y la delegación de Agricultura del Ayuntamiento forma parte del paquete de herramientas de dinamización económica que el consistorio facilita a empresas, autónomos y emprendedores. En el caso del campo experimental, la actuación es fundamental para aprovechar plenamente las posibilidades de desarrollo que abren los nuevos regadíos.